sábado, 30 de abril de 2016

Firma de libros

El miércoles 27 Carlos Penelas estuvo firmando ejemplares de su último libro, La luna en el candil de la memoria, en la Feria del Libro.

El libro, publicado por Centro Betanzos Ediciones, fue presentado en una gira por Galicia y España, y esta semana en la Feria del Libro de Buenos Aires.



viernes, 29 de abril de 2016

Una opinión de María Adela Renard

Querido Carlos, adhiero a los contundentes -y exactos- justísimos conceptos de Graciela Maturo sobre La luna en el candil de la memoria.

Felicitaciones una vez más. Tu obra ha ido acendrando su contenido libro a libro. Justamente, contenidos y estilo definen la calidad personalísima de tu obra.

Un abrazo especial,

María Adela

María Adela Renard: destacada crítica, docente e investigadora. Reconocida estudiosa de la obra de Jorge Luis Borges; abarca también la lírica de Juan Ramón Jiménez.

martes, 26 de abril de 2016

Presentación en la Feria del Libro

Carlos Penelas presentó La luna en el candil de la memoria,  en la Sala Roberto Arlt en el marco de la 42° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En el stand del Centro Betanzos conversó, una vez más,  con el joven músico y concertista de guitarra clásica Javier Ares Yebra, natural de Betanzos.

Asimismo tuvo también un encuentro en el stand de la Xunta de Galicia con escritores gallegos que visitan la Feria. Conversó con el novelista Xavier Alcalá, el poeta Cesáreo Sánchez Iglesias - presidente de la asociación de escritores en lingua galega - , la poeta Yolanda Castaño y  el historiador y catedrático Ramón Villares. También pudo cambiar opiniones con directivos de Edicións Xerais de Galicia. En un clima de distensión y camaradería se dedicaron  ejemplares de sus última obras.

Como se recordará Santiago de Compostela es la Ciudad Invitada a esta edición de la Feria.

lunes, 25 de abril de 2016

Graciela Maturo y "La luna en el candil de la memoria"

Reproducimos el texto de la Dra. Graciela Maturo, a propósito del último libro de Carlos Penelas, La luna en el candil de la memoria.


Querido Carlos:

Quiero hablarte del excelente libro que pusiste en mis manos.

Todavía no he terminado de leerlo pero lo he dejado en mi mesa de luz como segura e iluminadora compañía. Lo encuentro muy bien escrito, con una prosa de la mejor tradición hispánica, que sin embargo lleva un toque borgeano cuando introduce frases cortas de tipo reflexivo, que el maestro aprendió en libros ingleses. Se aprecia al leerlo su riqueza emocional, no desbordada sino conducida por una mente memoriosa y lúcida. Allí aparecen tus padres como protagonistas de tu historia personal, y de este friso de recuerdos argentinos atravesados por la presencia de España entre nosotros.

Me ha conmovido internarme en este libro que presentabas con modestia, como si se tratase de un libro menor. Proclamás no creer en nada, ni aceptar otra vida, pero te leo y pienso inmediatamente en aquella frase de Spinoza: Sentimos, experimentamos que somos eternos. Toda belleza nos conecta con la eternidad.

Tal vez en algún momento escribiré un mejor comentario. Por ahora va este agradecimiento, con un abrazo de Graciela.

Graciela Maturo

Escritora, poeta y docente argentina, retirada de la cátedra e investigadora en Letras. Fundadora del Centro de Estudios Poéticos Alétheia, Miembro Honorario del Centro de Estudios Filosóficos “Eugenio Pucciarelli” en la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires. Ha cultivado una línea de pensamiento humanista, renovada por la fenomenología de Edmund Husserl y la hermenéutica moderna de Paul Ricoeur, crítica del abordaje academicista de la literatura tratando de recuperar el simbolismo de las mismas y su espacio místico y contemplativo en la Razón poética y defiende la legitimidad de un pensamiento humanista americano.

Firma de ejemplares en la Feria del Libro

El miércoles 27 de abril, de 16 a 17 horas, Carlos Penelas estará firmando ejemplares de su libro La luna en el candil de la memoria en el stand del Centro Betanzos Ediciones (Pabellón Amarillo, 1698).


domingo, 24 de abril de 2016

Carlos Penelas en la Feria del Libro

El próximo lunes 25 de abril a las 20:30 horas, en la Sala Roberto Arlt de la Feria del Libro de Buenos Aires, Carlos Penelas presentará La luna en el candil de la memoria.


Acompañarán a Penelas Ana Bisignani Campos y Mirta Pérez Rey, presentando los libros del Centro Betanzos Ediciones.

Recordemos que Penelas presentó su libro con una gira por Galicia, Asturias, Cantabria y Madrid. En Santiago de Compostela, ciudad invitada de honor en esta edición de la Feria, se entrevistó con el Alcalde, Martiño Noriega.

viernes, 22 de abril de 2016

Nota en "Mundo Gallego"

Mundo Gallego, periódico del Centro Galicia de Buenos Aires, acaba de publicar en su número correspondiente a marzo un reportaje al poeta Carlos Penelas con motivo de su último libro, La luna en el candil de la memoria, su gira de presentación por Galicia y su encuentro con el Alcalde de Santiago de Compostela, Martiño Noriega.

jueves, 21 de abril de 2016

Los libros de Penelas en la Feria del Libro

Editorial Dunken, presente en la Feria del Libro de Buenos Aires en el stand 1122 del pabellón Verde, invita a conseguir allí los libros de Carlos Penelas publicados por su sello: Cánticos paternales (2015), Homenaje a Vermeer (2015), El trasno de Espenuca (2014), Álbum familiar (2013), Poemas de Trieste (2013), Poesía reunida (2012) y otros.

Además, en el stand del Centro Betanzos Ediciones (stand 1698 del pabellón Amarillo) estará el último libro de Penelas, La luna en el candil de la memoria (2016).

miércoles, 13 de abril de 2016

Los muelles de la infancia


Los muelles de la infancia
 
Podría precisar una calle de Montevideo,
la puerta que mostraba una galería en la ciudad vieja.
También recordar un agrietado muro en Valparaíso,
cierta tarde que abarcó el universo y la soledad del universo.
O el caminar por Hita o Siracusa hablando de Marat.
Curiosamente hace días que persiste un sueño.
Estoy en el cuarto de mi infancia,
estoy en la esquina de Suipacha y Viamonte,
estoy en la vereda mirando un monumento.
Creo que es verano, creo que me alcanza el crepúsculo.
Hay un organito, un negocio de aromas herbales,
una mueblería que ennoblece un tango.
Reconozco el barrio, lo minucioso del destino,
un hálito que bordea la diáspora,
la demorada voz y los rituales del hogar.
Veo lo cotidiano.
Un manual, el ajedrez, una pelota.
Un buzón rojo, el coche verde del hielero,
un percherón y el carro que lleva mimbrería.
En este antiguo y delicado sueño cifro mi rostro.
En el anverso y reverso de una ciudad
que alguna vez tuvo un río color de león.
 
Carlos Penelas
Abril de 2016

domingo, 10 de abril de 2016

Papeles al viento

No me preocupa. No me preocupa la gente avara. Ni la gente avara o rencorosa. Ni la otra; la mezquina, la opaca, la mediocre. Ni la superficialidad de una mujer sin gusto ni el mal gusto del marido que parece haber salido de una velada necrológica. Ni los escritores anquilosados y un poco embrutecidos por el alcohol. Ni las palabras vacías de las presentadoras ni los empresarios que se creen definitivos. No me preocupan. En el fondo son pobres engranajes del sistema zoológico perdidos en un impulso sentimental de la naturaleza. Que Dios los coja en su gloria.

Sabemos, desde la juventud, que los griegos no necesitaban envidiar al que era mejor. Por lo general intentaban emularlo, pretendían participar de la belleza. Ahora muchos seres tienden al activismo, a las carreras por el poder, por un premio dado en un café literario del suburbio. No conocen la contemplación ni vislumbran la amenaza del futuro. Los avances no están al alcance de todos. La inteligencia artificial, la robotización, la progresiva sustitución de la mano de obra. Y la prolongación de la vida en una sociedad cada vez más compleja, indiferente a veces, corrupta desde los comienzos de la historia. No son temas menores, no lo son.

Un ejemplo que daba Flaubert siempre me hizo sonreír. Existió un tal Thompson que grabó su nombre en grandes letras en la columna de Pompeya, en Alejandría, con el fin de obtener la inmortalidad incorporándose al monumento. Ese deseo de protagonismo es del cual se mofaba Flaubert. De allí pasamos al criterio que sostenía Leonardo Sciascia al hablar del cretino, una categoría superior al idiota. Un día el gran siciliano confesó: “Es la estupidez de veinticuatro quilates. Lo estúpido sólo es de dieciocho. Un cretino es un cretino, dos cretinos son dos cretinos, diez mil cretinos una fuerza histórica”.

Lucrecio, a quien recomiendo leer de cuando en cuando, escribió en torno a las religiones – que fomentan el odio y el oscurantismo para controlar la conducta del hombre – escribió que “un religioso terror está enraizado en los hombres, que les hace levantar por todo el orbe de la tierra nuevos santuarios a los dioses”. Deberíamos ver, sentir, que la voz de Lucrecio nos advierte de lo cotidiano, de lo social, de lo político, de los ministros terrenales y celestiales. Deberíamos leer la historia de los papas y la historia de los anti-papas, la de Juan XII (el papa fornicario), el cinismo de Inocencio II que ordenó la matanza de miles de cátaros, los burdeles apostólicos junto a las catedrales conmovedoras. Y así, estamos amigo lector, rodeados de imbéciles, cretinos e idiotas. De dictadores revolucionarios, de demagogos, de miserables que hablan de libertad y patria. Y nosotros, que seguimos leyendo al Arcipreste y amando la belleza que el hombre nos entrega en forma de sueño, de utopía y redención.

Lo que me sorprende es el desprecio de la gran mayoría hacia la bondad, hacia las virtudes contemplativas. De eso nos habló en más de una oportunidad uno de los grandes directores de todos los tiempos: Luis Buñuel. También lo afirmaron otros directores como Visconti, Fellini, Bergman o Ford. No ven la grandeza de lo pequeño ni saben admirarla. Hay otro mundo que jamás podrán ver estos señores de rituales ceremoniosos o dionisíacos como en las estrellas del rock, el dopaje en el deporte o el escote de una prostituta que llegó al palco de honor. Mi padre solía hablar de la gente incivil. Hasta muy pronto, querido lector. Sé que usted me acompaña. Y eso me emociona.

Carlos Penelas
Buenos Aires, abril de 2016

sábado, 9 de abril de 2016

Retrospectiva: Presentación de "Roja, amarilla, morada"

Al cumplirse sesenta años de finalizada La Guerra Civil Española, en 1999, Carlos Penelas publicaba Roja, amarilla, morada, con una ilustración de Miguel Viladrich. En el marco de la exposición del maestro español, el poeta presentaba la plaqueta junto a Alberto Portas.





 



















Fotografías: Emiliano Penelas.

martes, 5 de abril de 2016

Carlos Penelas finalizó su gira por España

Para presentar su último libro, La luna en el candil de la memoria, Carlos Penelas realizó una extensa gira por España que comenzó en Galicia, a principios de marzo, y se extendió por Asturias, Cantabria y Madrid.


En Santiago de Compostela se reunió con el Alcalde, Martiño Noriega. Recordemos que la capital de Galicia es la ciudad invitada de honor a la próxima Feria del Libro de Buenos Aires.

Allí rindió homenaje a Castelao y Rosalía en el Panteón de Galegos Ilustres, y luego presentó su libro en la ciudad de Betanzos., donde Rocío Danussi realizó una donación personal al Museo das Mariñas. Recordemos que el trabajo es una publicación del Centro Betanzos Ediciones.

Entre otras reuniones, mantuvo encuentros con el escritor Manuel Suárez Suárez y el editor Francisco Macías, director de Edicións Positivas, quien publicará dos trabajos relacionados con el anarquismo: Penelas Os Galegos Anarquistas na Arxentina y la Historia de la Federación Libertaria Argentina.

Luego realizó la presentación en el salón de actos del Ateneo Obrero de Gijón, fundado en la ciudad asturiana en 1881, que lleva a cabo una enorme tarea cultural y educativa, sin fines de lucro. La introducción estuvo a cargo de Luis Pascual y la escritora asturiana Aurora García Rivas.

En Gijón, Penelas aprovechó para visitar la casa natal de Marcelino Menéndez Pelayo y su extraordinaria biblioteca, donde fueron gentilmente recibidos por el director de la Casa, y la Fundación Gerardo Diego, donde donó algunos de sus libros.

En Santander, Penelas fue recibido por Adolfo Fernández, Director de la UNED Cantabria (Universdad Nacional de Educación a Distancia), donde dio una conferencia y disertó sobre literatura.

En la ciudad cantábrica, el escritor visitó junto a Rocío Danussi Eureka, Centro Cultural Europeo.

Ya en Madrid, Penelas donó un ejemplar de La luna en el candil de la memoria a la Biblioteca Nacional de España, que cuenta en su catálogo con más de quince títulos suyos.

También aprovechó para visitar el Cementerio Civil de Madrid, inaugurado en 1884, y homenajear a Francisco Largo Caballero y Pío Baroja, y pasear por el Parque Quinta de los Molinos.

Por último, en la capital española no podía dejar de concurrir al célebre Café Gijón, famoso lugar de tertulia literaria y reunión de intelectuales y artistas.

En Hita, Carlos Penelas enterró dos libros para el Arcipreste Juan Ruiz (1284-1351), autor del Libro de buen amor: a media ladera del solar que ocupó la Iglesia Arciprestal de Santa María, Penelas enterró su libro La luna en el candil de la memoria. Al pie del Castillo de Hita, sobre la muralla oeste, su poemario Cánticos paternales.

Por último, en la Sierra Norte recorrió la nueva Biblioteca y Casa de la Cultura de Navalafuente, que siempre lo recibió con los brazos abiertos. Además, visitó los municipios de Rascafría y Chinchón, donde visitó la casa que albergaba a Francisco Goya en sus visitas a su hermano Camilo.

Taller literario