sábado, 27 de abril de 2013

Carlos Penelas, desde Piñeyro

“Mi padre discutía con su cuñado, Pedro Fraga, el esposo de mi tía Isabel. Ambos eran libertarios, individualistas, pero tenían enfoques diferentes. Mi tío Pedro consideraba que había que redimir a los más humillados, a los más desamparados.


Odiaba la demagogia y al clero con tanta vehemencia como mi padre. Reunía en la cocina de su humilde hogar a todo zaparrastroso que caminaba por Piñeiro”. Es lo que cuenta Carlos Penelas en su libro Los gallegos anarquistas en la Argentina y habla de su niñez en ese barrio nuestro. Eran años en que la movilización anarquista se hacía sentir en Piñeyro, con los cafés temáticos, las discusiones en casa de familia y la “cocina roja” de los Picollo.

“Los dejaba dormir en la cocina ante el miedo de mi tía Isabel –relata Penelas- que sufría los estados emocionales de su esposo. Quería que dejasen la bebida. Les servía sopa y un vaso de agua. Les leía El Quijote, les hablaba de la solidaridad humana, de la Guerra Civil Española y de la hipocresía de la Iglesia. Éstos solían estar dos o tres días como máximo escuchando sus sermones laicos para huir inesperadamente. Si alguno de ellos regresaba en estado de ebriedad, mi tío lo recibía con su escopeta apuntándolo a la cabeza. Mi padre le decía que eso no conducía a nada, que perdía el tiempo. Mi tío insistía en que la lectura, la sopa y el vaso de agua purificaban el espíritu. Era un hombre de una fuerza descomunal, noble, cándido. Deseo recordar algo que jamás volvía a ver: los pájaros estaban libres por toda la casa y comían de la palma de su mano”.

Luego la familia Penelas cambia de barrio. Carlos, ya poeta y escritor, caminador de los tiempos sociales del país, recuerda en un poema aquella memoria barrial: “Leo con la amada / un cuento de Cortázar en el Astral. / Podría haber sido el Derby o el Gijón./ Nombro Avellaneda, Piñeyro, Barracas. / Mariano Acosta, una calle del sur./ El azar y el hambre son parte de esta historia./ Llegaron anaqueles, plegarias, naves./ El olor del caldo, del pan, de los relojes./ y la mirada libertaria que es vigilia”.

Nos encontramos con Penelas, mediante la intervención de Roberto Díaz, cuando en Galicia se publicaba el libro Voces do alén-mar con poesías de ellos, Lucas Moreno y este cronista. Éramos cuatro poetas hijos de gallegos y allá nos consideraban “gallegos” nacidos en otra tierra.

Penelas consolidó una multifacética presencia en la literatura argentina. Colaboró con Leónidas Barleta en “Propósitos” además de otras publicaciones, revistas literarias nacionales y extranjeras, etc. En 1984 fue director de los talleres literarios de la Sociedad Argentina de Escritores. Es autor de varias decenas de libros de poesía y de la historia de gallegos en nuestro país.

Pero este sur siempre es inquietante para espíritus nostálgicos como él.

Escribe Antonio J. González.
Diario La Ciudad de Avellaneda, 26 de abril de 2013


martes, 23 de abril de 2013

"Poemas de Trieste", nuevo libro de Carlos Penelas

Acaba de publicarse a través de Editorial Dunken Poemas de Trieste, nuevo libro de Carlos Penelas. Lleva prólogo de Alejandro Drewes y algunos poemas traducidos al italiano y triestino.


Luego de Calle de la flor alta (2011) y Poesía reunida (2012), la antología con la que celebraba más de cuatro décadas de publicaciones, Carlos Penelas acaba de editar su 52º libro, Poemas de Trieste, un trabajo surgido del último viaje del poeta por la magnífica ciudad italiana que albergó a Italo Svevo, Umberto Saba, James Joyce, Claudio Magris y otros.

Trieste es para el poeta un escenario de identificación amorosa, misterio épico y pagano, capacidad de sentir desde el exilio. Poemas de Trieste desnuda la precariedad del destino, lo ambivalente y complejo, la construcción de un reino que presupone el desarraigo, la levedad de la existencia.

En esta obra, Carlos Penelas condensa su simbología buscando complicidad en un cierto estado de encantamiento con los recuerdos, la belleza del mar, una ciudad lírica e intensa, un caleidoscopio en el espacio del hombre. El silencio, la música, los muros, los objetos cotidianos.

El prólogo es de Alejandro Drewes, poeta y codirector del Centro de Estudios Poéticos Alétheia, Miembro de la World Poets Society, traductor del alemán y de lenguas nórdicas. Además, algunos poemas han sido traducidos al italiano por Jorge E. Sanguinetti -licenciado en Teología, cum laude, en el Pontificio Ateneo Angélico de Roma, instructor de idiomas bíblicos, traductor de La Vita Nuova y La Divina Comedia- y por Francesca Schillaci, traductora, periodista cultural, redactora de Vía dell´Università, y al triestino por Roberto Srelz, novelista y fotógrafo.

El poemario, publicado por Dunken, estará disponible a partir de la 39º Feria del Libro de Buenos Aires, que se llevará a cabo del 25 abril al 13 de mayo.

domingo, 21 de abril de 2013

Talleres literarios 2013

El poeta y ensayista Carlos Penelas conitnúa con su Taller Literario de narrativa, poesía y crítica de libros.

El taller se dicta una vez por semana en clases individuales, horario a coordinar con el tallerista. Informes al 4371-6686 y penelascarlos@yahoo.com.ar 

Además, Penelas dicta talleres grupales en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte, Austria 2154, los jueves de 20 a 21:30 horas. Para inscribirse, llame al 4802-8211 de lunes a viernes de 16 a 20 o escriba a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar.

Agradecemos la difusión.


martes, 16 de abril de 2013

Poemas de Trieste

Buenos Aires, 2013
Editorial Dunken.
Poesía.




MIRO LOS SUEÑOS DE UNA MUJER SENTADA

a Kenneth Rexroth

Vi sus senos angélicos y serenos.
Languidecía la orilla entre náufragos.
La nave, ya ciega, era la inmovilidad,
el engaño de las frentes y los vientos.
Hay un lenguaje que entreteje el olvido,
un lenguaje de antiguos crepúsculos
que alumbraban la noche en crisantemos.
Un lenguaje que es metáfora y fábula.
Allí la dispersión de la memoria:
la caricia de primaveras apagadas,
una voz del exilio.
Este es el viaje dónde preguntamos
quién soy después del amor desordenado,
después del desborde de su cabellera en mi pubis.
Hay un lenguaje que nace inexplicable,
un secreto hilo, prefijado, de nuestra mitología.
Y entonces -rituales de la vida- la soledad.
La soledad, como un glaciar asomando en la mar,
en la penumbra de una sala con balcones sellados.
En la sed y el presente de una mujer taciturna.

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EN LA NOCHE DESPIERTA DEL OTOÑO
Ahora que flotan tus vestidos en las aguas,
ahora que tu voz cruza lutos y banderas anarquistas,
siento la lluvia y la derrota en este asombro,
en un parque de rostros primitivos.
Los espejos ocultan esa otra incertidumbre,
esas piedras silvestres de los montes
como si se tratase de pescadores o mujeres con velas
desaparecidos en la tormenta o en el odio.
(Esta ciudad cambió mi vida
una noche contemplando el mar desde la niebla).
Aún rompe el tiempo el pájaro que reposa
sobre el árbol. Aún ofrece al viento el desatado
recuerdo de sus cabellos, la penetrante soledad
murmurando tus senos, sostenidos e intensos.
Y la luz silenciosa y alta del verano
vaga en este sentir melancólico, absoluto
anhelante de claridades. Impaciente.

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NELLA NOTTE SVEGLIA DELL’AUTUNNO
Ora che fluttuano i tuoi vestiti nelle acque,
ora che la tua voce attraversa lutti e bandiere anarchiche,
sento la pioggia e la sconfitta in questo stupore,
in un parco di volti primitivi.
Gli specchi nascondono quest’altra incertezza,
queste pietre silvestri dei monti
come se si trattasse di pescatori o donne con vele
scomparsi nella tempesta o nell’odio.
(Questa città ha cambiato la mia vita
una notte che contemplavo il mare attraverso la nebbia).
Ancora infrange il tempo l’uccello che riposa
sull’albero. Ancora offre al vento il ricordo
sfrenato dei suoi capelli, la solitudine penetrante
mormorando i tuoi seni, sostenuti e intensi.
E la luce silenziosa e alta dell’estate
vaga in questo sentire malinconico, assoluto
anelante di sincerità. Impaziente.

Traducción al italiano: Francesca Schillaci

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NELA NOTTE SVEIA DE AUTUNNO
'deso che le tue flaide xe in acqua
'deso che la tua vose pasa lutti e bandiere anarchiche
sento la piova e la sconfitta in 'sto stupor,
in un parco de visi primitivi.
I speci scondi 'sta altra incertezza,
queste piere silvestri dei monti
come se fosi pescadori o babe con vele
sparidi nel neverin o nell'odio.
('sta cità ga cambia' la mia vita
una note che vardavo el mar oltre el caligo).
Ancora infrangi el tempo l'usel che sta sull'albero.
Ancora ghe da' al vento el ricordo
sfrenato dei suoi cavei, la solitudine che vien penetrante
mormorando i tuoi seni, sostenuti e intensi.
E la luce zita e alta dell'estate
va in giro in 'sto sentir malinconia, assoluto
anelante de sincerità. Impaziente.

Traducción al triestino: Roberto Srelz


lunes, 15 de abril de 2013

La poesía también en la YMCA

El 10 de abril, la Sala Alfonsina Storni del Café Tortoni fue el espacio en el que dio comienzo el ciclo 2013 "Encuentros con la Poesía" que organiza la Asocíación Cristiana de Jóvenes/YMCA.



Carlos Penelas, poeta, escritor (más de veinte libros) y conferencista se refirió al tema: "Presencia de lo poético". Al finalizar su exposición recitó varios poemas Rocío Danussi. Toda poesía exuda sensibilidad y es necesario frecuentarla para entender lo poético, insinuó Penelas. Agregó que no es posible comprender lo poético sin una mirada interior. Trajo a colación una famosa frase: "El ojo deber ser bello para poder ver la belleza". La poesía podría ser entendida también como un canto a la libertad. Crea una realidad simbólica que se aproxima al ideal. La lectura que el poeta hace del mundo, por vivir en la ensoñación parte de una mirada nocturna.

Fuente: YMCA.

jueves, 11 de abril de 2013

Biblioteca Nacional de Maestros

Fue fundamental en la formación ética e intelectual del poeta Carlos Penelas. En ella consultó textos durante la escuela primaria, orientó con intensidad creciente su pasión literaria al cursar el colegio secundario y elevó su sensibilidad al realizar sus estudios en el Profesorado en Letras Mariano Acosta. Fue, y sigue siendo, su lugar de lectura, de investigación, de estímulo. Desde sus ventanales los jacarandaes de la plaza Rodríguez Peña.


Penelas siempre ha sido un ferviente admirador de sus salas. Allí la presencia de Leopoldo Lugones, de Luis Franco, de Samuel Glusberg. Es importante recordar que estos últimos fueron convocados en 1921 por Lugones.

El autor de Lunario sentimental asume en 1915 como director de la Biblioteca Nacional de Maestros – creada por Domingo Faustino Sarmiento –. Ese cargo lo desempeña hasta su suicidio en un recreo del Delta, Tigre, en 1938.


Carlos Penelas presentó El mensajero celeste en 1993 en el Salón Blanco del Palacio Sarmiento, refiriéndose a su obra en ese acto los poetas Luis Alberto Quesada y Héctor Ciocchini junto al Académico en Letras Dr. Ángel Mazzei.

Fue invitado a visitar la Sala del Tesoro durante la dirección de la profesora Reneé Soto del Castillo. Años más tarde repitió la visita bajo la dirección de la poeta e investigadora Graciela Maturo.

Gracias a la gestión de la Lic. Graciela Perrone, actual directora, el miércoles 10 de abril de 2013 pudo obtener estas fotografías en el despacho de nuestro poeta.


viernes, 5 de abril de 2013

En el Café Tortoni

El miércoles 10 de abril a las 18.45 horas, Carlos Penelas dará la conferencia "Presencia de lo poético", en la sala Alfonsina Storni del Cafe Tortoni, Avda. de Mayo 825, invitado por la YMCA, Asociación Cristiana de Jovenes. La entrada es libre y gratuita.


Taller literario