domingo, 30 de septiembre de 2012

Poesía reunida

Buenos Aires, 2012.
Editorial Dunken.
Antología. Poesía.
Fotografía de tapa: Emiliano Penelas.


Posición
Y si sólo te hablara
con palabras,
sin comprender el aire
que nos hiere,
cómo ha de ser el puño,
cómo ha de ser el alba
con tus ojos?
¿Y si sólo mis manos
afirmaran tus senos,
qué libertad conquistaríamos,
qué desnudez fabricarán las aves
con nosotros?
¿Y si sólo mi vientre
copula con tu tiempo,
qué hijo anhelará el silencio,
qué sur bautizará
la rosa en su secreto?
¿Y si sólo mi vida con tu vida
coexisten desde el verso,
qué pasión o qué pan
hemos de defender en esta tierra?
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Traían en sus ojos
a Marta y Fernando,  mis hermanos
Traían en sus ojos el pan de las viriles tierras.
Regiones húmedas, tumbas de príncipes,
hornos, vinos, cucharas.
Y la costumbre de cantarle a sus hijos
en lenguas primitivas.
Todo crece en el recuerdo indolente
de tanto mar o tanta voz.
La austeridad, la serena medida;
hórreos que llegan con el viento.
(¡Para que no olvide, para que no olvide!)
Justifican lo vulnerable de la vida.
Siento que la utopía me conmueve
con presencias inmóviles
en la contradicción del amor y la sabiduría.
El misterio es una fábula impersonal.
(Queimada, 1990)
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Perry 341
Sólo sé que una vez fui Poncho Negro.
Y otra Sandokán,
enamorado para siempre de Mariana.
Así era yo. Valiente, inesperado.
No había lugar sobre la tierra.
Fui Búfalo Bill, corsario de galeotes, escampavía.
(Estoy viendo la bondad ensimismada
en el volar voluntario de la tarde.
Recogiendo las hojas de los árboles,
llamándome).
Ahora estaba el mar con sus piratas.
Ahora era el sheriff desenfundando el Colt.
En ese tiempo inmóvil no existía el registro civil
ni las hembras dementes
o la sombría sangre de los desaparecidos.
A la hora de la siesta
las palabras latían desde lejos.
Eran campesinos de la guerra de España,
descamisados fecundando su odio,
el fascismo metido en cada sindicato.
Pero a mí me invadían el ocio y la ternura.
Era secuaz del viento en el tranvía,
la imagen deslizante de los cabellos sueltos,
la ciudad protegida por cocheros.
El domingo en forma de Visera;
el fervor era el puño de mi primo
en la tribuna. Y el gol de Ernesto Grillo.
Sentir por la radio que el zurdo Prada
lo tiraba a Gatica. Soñar con esa niña
de ojos claros que vivía en el barrio.
Y conquistar la murga de Portela,
peregrina y errante,
que insolente insultaba a esa vejez tan gris.
La vida era esa bolita azul, una puntera.
La casa de mi tía, la pelea en la plaza,
un zaguán carbonero y carbonario.
Manolete muriendo con su traje de luces.
John Wayne inventando otra historia de cowboy
en el Select Lavalle
desde una diligencia inmemorial.
Mi padre auguraba un futuro sombrío.
Y mi madre bordaba sus congojas
por un hijo perdido en imaginerías.
Mis hermanas invocaban a un dios mitológico
para que yo dejara de creerme Tarzán.
Me olvidaba la pluma cucharita.
No entendía el triángulo isósceles.
Ni las monocotiledóneas
ni a French o a Lavalle.
No memorizaba el caballo blanco del manual.
Sólo los senos prodigiosos de la señorita Gloria.
Bellas eran la imágenes de los libros de Verne.
Los primeros secretos,
la eternidad gozosa ante tanta estupidez.
Era puro el contacto de la lluvia,
los potajes, la fiebre, el azufre.
Las manzanas perfumaban las sábanas del cuarto,
navegábamos en los paisajes de la luna
salvándonos de toda iniquidad, de todo templo.
Eran las moradas rebeldes,
los sagrados rincones
que la mirada perdida recorría
en los dudosos límites de cada profecía.
Así era la luz,
el reino de mis dioses tutelares.
Ahora me observo en esta fotografía.
Admiro mi alborada, mi ajedrez, mi sonrisa.
Esa linterna mágica que convoca los nombres.
Te restituyo las horas del milagro, capitán.
La billarda, la honda, mi caballo ensillado.
Los hijos de la noche deambulaban por la casa.
Se hospedan en palacios,
se cuentan una historia de férvidos vestigios.
Y mis ojos se nublan.
La ausencia nos redime en un recuerdo abierto.
Ahora, que tengo cuarenta y seis años
y me arrojo al mar para salvar a un hombre que se ahoga.
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Heraldo de la tarde
Veo una nube sobre el cedro,
una vela flotante, un banco de piedra.
Acostumbrado a estar solo,
lejos de las multitudes
- como los pastores –
camino lentamente fumando mi pipa.
Con curiosidad descubro rostros,
miradas, una callejuela del siglo XVI.
Mi imaginación evoca los blancos hombros
de una mujer, el fragmento de una carta sin sobre,
una cantiga de Airas Nunes, el Pórtico de la Gloria.
(Siento el olor de la hierba cortada,
siento un crepúsculo en el silencio de sus ojos).
Dos mariposas blancas revolotean
por encima de mi frente.
Estoy tendido sobre el césped,
no sé si sueño o estoy muerto.
Mientras, un perro se ha echado a la sombra.
Y sonrío. ¿Quién sabe lo que puede pasar?
(inédito, 2012)
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No intento crear la imagen de un Penelas obediente ni adicto a capilla alguna; el poeta alcanza la sabiduría a través de su propia palabra, ejercida con constancia y valentía. Y esa palabra lo ilumina, le muestra al Maestro Interior,  el Dios  de los místicos que mora en lo secreto del alma. La luz, luz de los astros y  luz interna, es signo de una ardiente vigilia, que se convierte en ensueño, estado de encantamiento,  penumbra del sentir, el conocer y el no-saber. Su acordada sabiduría, su tensión hacia la totalidad, otorgan a la poesía de Penelas una cualidad metafísica que da sentido a la experiencia y la hace plena. Esto permite al lector, a nosotros, compartir una suerte de felicidad a la que llamamos belleza.

Graciela Maturo, contratapa

sábado, 29 de septiembre de 2012

Galerna distribuye

A través de Galerna Libros puede adquirirse Poesía reunida, el último trabajo de Carlos Penelas, y otros títulos del autor. Para acceder, haga click acá.


martes, 11 de septiembre de 2012

Metáfora y sacralidad en la poética de H.A. Murena

Buenos Aires, 2012.
Peña del Libro "Tenti Rocamora".
Plaqueta.
Prosa.

Fue publicada la conferencia que Carlos Penelas dictara en la Peña del Libro "Trenti Rocamora" el sábado 11 de agosto, en el salón de Editorial Dunken.

Como se recordará la Peña es dirigida por Luis R. Lacueva, librero de Buenos Aires, y la coordinan Stella Maris Fernández y María de los Ángeles Marechal.

martes, 4 de septiembre de 2012

Edmundo Moure, sobre "Tango"


Reproducimos la opinión del escritor chileno Edmundo Moure sobre el poema Tango, de Carlos Penelas.


El poeta tiene ojos que ven al unísono de todos los sentidos, y más allá de ellos, por la imagen poética, la metáfora, la comparación, la paráfrasis… Así, afirmamos que la poesía es un medio de conocimiento del mundo y de los seres, distinto de la ciencia y de la filosofía.

Un poeta como Penelas, escucha dentro de sí un tango, el de toda su existencia, melodía que trae la voz de su intrahistoria y la palpitación temporal de la gran historia, esa que se cuenta y que nos contamos para olvidar la desolación de una especie abandonada por sus viejos dioses.

Es difícil lograr esta simbiosis de artes en la palabra. Muchos lo han intentado al poetizar cuadros o al glosarlos, pero es habitual que podamos separar la palabra del color, la aliteración del trazo bajo el pincel. Pero Penelas lo ha logrado. Con este poema genial, se nos destruye la música si hurtamos los versos; y si ahogamos el compás melodioso, se desploman las palabras en un silencio inerte.

Pero también la poesía trae y alimenta el latido de su fuego inextinguible. Entonces, Penelas peregrina por su mundo bonaerense, desde la niñez, con los pasos leves y sensuales del tango, por esa ciudad “eterna como el aire y el agua” que es Buenos Aires. Los versos danzan al compás del bandoneón mágico de las palabras, mientras Penelas deambula con los suyos: antepasados, compañeros, amigos, amantes, hijos, y también camaradas de la palabra que procuramos seguir su ritmo.

Y para cuando cese la música, como una súbita interrupción, entonces el poeta tendrá ante sí la página en blanco, el pentagrama que volverá a llenar de canto y sonido… cuando le dejen pasar.

Edmundo Moure
Santiago de Chile
Septiembre 2012

lunes, 3 de septiembre de 2012

"Poética de la creación", nuevo seminario de Carlos Penelas

En septiembre Carlos Penelas dictará el seminario "Poética de la creación" en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte, Austria 2154. Serán cuatro jueves, de 20 a 21:30 horas. Para inscribirse, llame al 4802-8211 de lunes a viernes de 16 a 20 o escriba a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar. Los cupos son limitados.



Carlos Penelas dictará un nuevo seminario en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte durante cuatro jueves de septiembre, de 20 a 21:30 horas.

El seminario "Poética de la creación" está dirigido a aquellos que tienen una experiencia literaria o desean profundizarla a través de una experiencia teórica. El curso está pensado para que se obtenga una visión desde la breve historia de la Estética, el análisis de la lectura, estudiar recursos expresivos, tanto en poesía como en narrativa e introducir al alumno en un ámbito de reflexión.
 
Objetivos 
La lectura de autores de diversas tendencias y escuelas pondrán de manifiesto revelaciones y modelos. El misterio de la creación –autor y lector– irá develando una forma de bucear el alma humana. El curso se enriquecerá a partir de propuestas y lecturas paralelas, no sólo en el campo literario sino también en el teatral o cinematográfico. La aproximación debe ser integral.

Contenidos mínimos
“Somos polvo y sombra” (Horacio). Fragilidad de lo visible. Lo poético, lo amatorio, los textos. León Tolstoi: La muerte de Iván Ilich. Breve antología de la historia de la Estética; algunos nombres: Séneca (esfuerzo por la virtud, valor personal). La función de la belleza. Armonía e intimidad. Autonomía de la belleza. Lo estético para libertad. Intensidad en lo poético. Sectarismo literario y social. Sensibilidad e ideología. San Agustín, Petrarca, Rafael, Gracián, Spinoza, Keats, Schopenhauer, Baudelaire, Shelley, Nietzsche, Sartre, Heidegger. El erotismo en la poética de Cernuda.

Algunos tópicos
Anarquía y creación. Crítica, tecnocracia y vocabulario. Jarry, Ionesco, Boris Vian, Orwell, André Reszler, Rocker, Herbert Read, Bradbury. Leonardo Sciascia: un cuento infantil.

Técnicas de trabajo
En todas las clases se trabajará con la metodología clásica para generar un clima de participación.
 
Informes e inscripción 
Personalmente, en Austria 2154, de lunes a viernes de 16 a 20 horas. Por teléfono, en los mismos horarios llamando al 4802-8211. Por correo electrónico a carlossanchezviamonte@yahoo.com.ar.

Se presentó "La vida entre los ojos"

El último libro de Patricia Alejandra Núñez fue presentado en la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte el pasado sábado 1 de septiembre. Carlos Penelas se refirió a la obra, leyó poemas Rocío Danussi y cerraron los músicos Pablo Yamil, en laúd, y José Yamil, en derbake, y Isaías Zamorano en saxo soprano.

Más información y videos del acto en www.carlosviamonte.com.ar

Taller literario