jueves, 28 de febrero de 2019

Comienzan los talleres literarios 2019

Carlos Penelas retomará sus talleres literarios individuales en marzo. Se dicta una vez por semana en horario a coordinar con el tallerista. Informes al 4371-6686 y penelascarlos@yahoo.com.ar


Propósito
Brindar una visión global de la poesía y la narrativa haciendo una referencia a géneros, autores (nacionales y extranjeros), las raíces, relaciones que se establecen en una literatura comparada y su vinculación con las demás artes.

El taller está pensado para que se obtenga una visión desde la breve historia de la Estética, el análisis de la lectura, el estudio de recursos expresivos, tanto en poesía como en narrativa e introducir al alumno en un ámbito de reflexión.

Objetivos
Conocer elementos prácticos en el análisis literario, claves en el hecho literario, el proceso de creación y de escritura. El participante podrá obtener una mayor formación en la redacción de textos poéticos, narrativos, etc.

El misterio de la creación -autor y lector- irá develando una forma de bucear el alma humana. El taller se enriquecerá a partir de propuestas y lecturas paralelas, no sólo en el campo literario, si no también en una visión social.

Se trata de indagar caminos hacia la convergencia de pensamiento y la literatura. Se recorrerán senderos con una idea de la crítica textual que comprenda una diversidad de actitudes dentro del corpus clásico y contemporáneo.

Ejes temáticos
La sensibilidad creadora - El acto literario, la educación de la sensibilidad - El poder de la escritura - Las raíces en la creación - El intelectual y su medio - La estética y la ética en el proceso creador. Ejemplos en cine, en música, en pintura.

Alumnos publicados
Muchas talleristas son convocados e incluidos por la Editorial Dunken para publicar en las ediciones respectivas de El libro de los talleres. Además, muchos de sus alumnos ya han editado trabajos en soledad.

Sobre Carlos Penelas
Cursó estudios en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, donde siguió el profesorado en Letras. En la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires cursó Historia del Arte y Literatura. Como estudiante obtuvo en 1968 el Primer Premio de Poesía y Primer Premio de Ensayo en la Escuela Normal de Profesores.

En 1977 obtuvo el premio "Arturo Marasso" otorgado por el Mariano Acosta; en 1981 logra la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE); en 1986 el premio "Accésit" otorgado por la XII Exposición Feria Internacional de Buenos Aires "El libro (del autor al lector)" por la mejor cobertura como cronista de Radio Nacional; en 1988 el premio a la Mejor Cobertura como cronista de Radio Nacional otorgado por la XIV Feria Internacional del Libro; en 1988 el Primer Premio de Poesía "Alfonsina Storni" otorgado por Gente de Letras; en 1992 la Mención Especial de Poesía en el Concurso Latinoamericano "Carlos Sábat Ercasty", Montevideo, Uruguay.

Coordina talleres literarios desde 1984, cuando fue Director de los dictados en la SADE. Actualmente mantiene un taller particular en su domicilio.

Fue crítico literario desde 1983 hasta 1989 de LS1 Radio Municipal y LRA Radio Nacional, donde condujo distintos programas culturales. Colaboró durante años con el suplemento literario del diario La Prensa, y fue columnista de medios gráficos del país y el exterior.

Dictó conferencias en la Universidad de La Coruña, Cátedra de Literatura Latinoamericana y la Universidad Autónoma de Madrid. La Fundación Internacional Jorge Luis Borges lo hizo participar entre los diez poetas vivientes más importantes.

Consulte aquí la bibliografía completa de Penelas.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Falleció Alfredo Plank

A los 81 años falleció Alfredo Plank, destacado miembro de la vanguardia de renovación figurativa en los años '60. En 2017 ilustró El huésped y el olvido, de Carlos Penelas, con quien mantenía una estrecha amistad.

Graduado en 1959 en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano, Plank trabajó y residió en Munich, Alemania, desde 1971, obteniendo un posgrado en la Akademie der Bildenden Künste y la Beca Premio Alberto Durero (D.A.A.D). Fue Medalla de Plata en el XVI Salón Nacional del Grabado y Dibujo, Buenos aires. Expuso múltiples veces tanto individual y colectivamente, en Alemania, Suiza, y España, donde participó en el Premio Internacional Joan Miro, y es seleccionado para el premio de pintura Medalla Gimeno en 1982.

"Plank, ha sido clasificado por los historiadores argentinos como expresionista, quizás por su fuerte colorido y temperamento alemán. No obstante usa diferentes recursos de la Figuración Narrativa, tales como la yuxtaposición de registros, sistema de representación que explora y explota con gran habilidad e imaginación. Su sistema de empaste estarcido y plano, viene justificado por su concepto de la luz, niega cualquier relación con el Pop que detesta, sin embargo, Plank desde los inicios a demostrado una actualización temática y reflejo del mundo secular que lo rodea, su obra en los 60 presenta dos fases bien definidas, una primera que le valió la acuñación de expresionista y una segunda etapa en la que cambia el sistema de aplique del color, y comienza a innovar en los sistemas de representación", dijo Eduardo Sánchez de Hoyos.


"Alfredo Plank es el recuerdo, las anécdotas, el buen humor y la armonía que forman parte del afecto. Son veladas que dificilmente se repitan; quedarán en nuestra memoria, en la identificación donde abreva la belleza y la utopía. La literatura, la pintura, los viajes y los proyectos permitieron acceder a la intimidad. La vida permanece intacta", dijo Penelas tras una de las tantas reuniones compartidas con el artista.


Recordemos que el poemario El huésped y el olvido (Editorial Dunken, 2017) lleva en tapa la reproducción de la obra "El descanso del Amor", de Alfredo Plank.

jueves, 21 de febrero de 2019

Letra sobre letra

¿Por qué motivo tendría que ocuparme en buscar los secretos de las estrellas si tengo continuamente ante mis ojos a la muerte y a la esclavitud?
Pregunta planteada a Pitágoras por Anaxímenes (hacia 600 a. N.E.)


En unos meses se editará mi libro de poemas Ofrenda de la luz. Estará dedicado a quien fuera mi gran maestro y amigo, Héctor Ciocchini. Extraordinario humanista, refinado poeta, estudioso de los clásicos, docente de prestigio, profesor de Estilística, investigador del Renacimiento y la emblemática. En Buenos Aires quizá lo presente en dos lugares estimados. En Galicia seguramente en Betanzos de los Caballeros, Santiago de Compostela y allí donde los paisanos me llamen. Gijón puede llegar a ser otra escala.

Creo que en nuestros días debemos releer a Simone Weil. También a Albert Camus y a Émile Cioran. Su vida es un ejemplo de lucidez, ética, esfuerzo, compromiso, integridad. En su pensamiento hay reflexiones sobre filósofos clásicos, modernos, contemporáneos, comentarios de obras literarias, investigaciones sobre la ciencia griega, estudios orientales. Durante la Guerra Civil Española formó parte de la Columna Durruti. Camus, en 1951, dijo que Weil era “el único gran espíritu de nuestro tiempo”. Su nombre estará siempre vinculado al de María Zambrano y Hannah Arendt. Escribió: El mal es ilimitado, pero no infinito. Sólo lo infinito limita lo ilimitado.

Vivo en un país tóxico; enfermo de irracionalidad, clientelismo, miseria, agresividad, corrupción. Reitero, un país tóxico por los cuatros costados. Tiene todos los matices y de manera simultánea. Somos democráticos, autoritarios, sensibles, patoteros, generosos, brillantes, liberales, colonialistas, guevaristas, montoneros, utópicos, murgueros, campeones, barras bravas, místicos, drogadictos, pícaros, piqueteros. Insuperables. Todo junto, sin respirar. Se saquea al Estado, el Estado nos saquea. Empleados inútiles, falta de idoneidad en empresarios, políticos, jueces, curas, profesionales o sindicalistas, un déficit estructural inmanejable, una inflación que comenzó hace setenta años – setenta años, compañero – donde el Estado colonizado representa una combinación de corrupción y pobreza, pobreza estructural. Somos ciegos al futuro. Un ejemplo: una intelectualidad progresista ve en Venezuela una lucha por la liberación. Borracheras ideológicas, chatarra intelectual, falta de criterio, visiones religiosas, luces mágicas. De paso, es el momento de decirlo, no se entiende Venezuela sin Cuba. No se la entiende sin militares y paramilitares, no se entiende sin sátrapas y narcos, sin cárceles y muerte. La realidad es tóxica, amigo lector. Y es cotidiana.

La creencia es ciega, la fe niega lo evidente. Se lo explico fácil: se enmaraña la historia, se generan leyendas engañosas, mentiras sin pudor, creencias trasnochadas. Luego otros farsantes crean una murga mayor: homenajes, celebraciones, revisionismos, componendas. ¿Lo ve? La evidencia es absurda ante el dogma, la interpretación ideológica, la imbecilidad intelectual, la decadencia. (¿Qué sabe de Hadewijch de Amberes?) Por supuesto, siempre con represión, muerte, exilio. ¿Entiende por qué le digo que necesitamos releer a Simone Weil o a Hannah Arendt? ¿Entiende que la toxicidad es parte del soberano de la Ciudad del Vaticano. Estado, por otro lado, que representa una monarquía absoluta y electiva, más allá del dinero sacro, las hostias benditas y la comunión pedófila? (¿Recuerda a Pío XII, a Celestino II, a Félix V, a Benedicto XIV, a Clemente VII…?) Sí, ya sé, hay seres nobles. Por supuesto que los hay, usted entre ellos. El tercer mundo no es una realidad sino una ideología. Lo escribió Hannah Arendt.

No me venga con zonceras. Todo se lo digo en román paladino. Conocemos de sobra la Doctrina Monroe y el contexto histórico en la cual se formuló. Luego vinieron interpretaciones y lecturas tendenciosas. Conocemos de sobra la historia del Mar Caribe, del Atlántico, Samoa, Corea, el atolón Bikini, Panamá, Nueva Granada, Texas, Nevada, Vietnam, Irak… Pero ahora nos estamos preguntando otra cosa y alguno de ustedes se hace el distraído. ¿Por qué intelectuales y no intelectuales colaboraron en los gulag? ¿Por qué razón un individuo niega las atrocidades del comunismo en todo el mundo? ¿Por qué un hombre se enorgulleció de ser fascista, franquista, chavista o peronista? ¿Hasta dónde la propaganda del odio y el resentimiento agita banderas? ¿Qué me dice de Josef Mengele? Doctorado en Medicina y Antropología, amante de la ópera, de la música clásica, de la literatura, proveniente de una familia adinerada. En India, los nacionalistas hindúes han erigido estatuas de Nathuran Godse, el asesino de Gandhi. ¿Qué me cuenta? ¿Se enteró como China se convirtió en modelo de Gran Hermano con 180 millones de cámaras que vigilan a sus pobladores, que hay un carnet con puntos para el buen ciudadano? ¿Le produce escozor el Libro Rojo de Mao? Se sigue editando, iluso lector; los turistas son compradores sin escrúpulos. Otra vez lo burdo, el cerebro de un orangután: ¿Trump o Podemos? Dicho sea de paso ¿qué me cuenta de mi admirado Roger Waters? De no creer. Another brick in the wall.

Después de la industria armamentista viene la industria farmacéutica. Entre los argentinos debemos agregar las islas Turk and Caicos. ¿Toma nota? Tailandia es el primer país de turismo sexual. El segundo, Cuba. En la República Dominicana la prostitución es legal, hay entre sesenta mil y cien mil dominicanas que trabajan en el comercio sexual. En los últimos años se agrega la participación masculina. En Tailandia hay más de tres millones de sexoservidores. La mayoría menores de edad.

Entre 1932 y 1933 se calcula que murieron en la URSS unas cinco millones de personas. Por hambre. ¿Por qué razón, insisto, un 38% de la población sigue admirando a Stalin? ¿Cuál es el porcentaje de admiradores de Castro, de Kirchner, de Maduro, de Perón, de Pinochet, de Hitler o de Velasco Alvarado? Vivimos con un espejo retrovisor que nos atrapa. Vivimos una fiesta ansiosa de lo efímero. No se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero. Lo escribió María Zambrano.

Carlos Penelas
Buenos Aires, febrero de 2019

martes, 19 de febrero de 2019

Palabras de Lucrecia Romera sobre "Homenaje a Vermeer"

La poeta, doctorada en Letras en la Universidad Nacional de la Plata con una tesis sobre Vicente Aleixandre, opina sobre Homenaje a Vermeer, de Carlos Penelas. 


Querido Carlos:

Este homenaje poético me ha llevado a imaginar una vez más las telas de Vermeer: ese intimismo eterno, cuyas mujeres guardarán para siempre en los ojos de aquellos que las miren de verdad.

Y vos has mirado a Vermeer con la verdad de la poesía. Un diálogo entrelazado de amor y casi inexpresable lenguaje.

Lo que se dice: una experiencia mística con la belleza. Una unión amorosa llena de interrogantes y sugerencias.

Las del poeta que se pregunta y a veces se responde, no sin ensoñación.

Entre la veladura y la revelación.

He disfrutado de las meditaciones hechas poesía agradeciendo este homenaje que nos regalas en clave personal.

Un abrazo

Lucrecia Romera
Buenos Aires, febrero de 2019

Romera es becaria del Instituto de Cooperación Internacional Iberoamericano. Realizó en Madrid cursos de posgrado en Lingüistica y Literatura Hispánicas; docente universitaria.

Taller literario