martes 24 de enero de 2012

Cuando abras los ojos

One short sleepe past, wee wake eternally,
And death shall be no more; death, thou shalt die.

John Donne

Ahora eres una brisa que acomoda mis cabellos,
un huérfano que siente que lo escucha el silencio.
Cuando abras los ojos,
quizá me veas en esa oscuridad, esa tierra de lluvias.
Me sobran, padre, el aire y la luz.
Voy descubriendo –de brazada en brazada-
orillas y memorias.
No he venido para hablarte de mí.
Mi deseo es que tu muerte no se olvide en la aldea.
(Tal vez puedas oírme, tal vez tu mano llegue
a acariciar mi frente como cuando era niño).
Después de muchos años, ya no vengo a llorarte.
Me he ido acostumbrando a caminar
por barrios de la infancia, por calles derrumbadas.
Recuerdo tu sombrero,
y mi mano apretada en la tuya.
Por aquel tiempo me hablabas de huelgas
y veía tu boina, el poncho de vicuña, el Smith&Wesson.
Ahora
soy un hombre que fuma en pipa y evoca tus palabras
al recorrer espejos en cada habitación.
Quiero decirte: me acostumbré a hablarte,
a llevarte velado por los sueños, a conversar secretos.
(Te pido que lo calles; hay celos y envidias que dan pena).
Ya sin casa ni humedad ni garganta
amaneces en este nuevo el tiempo. Parece mentira, lo parece.
Reafirmo tu legado: una biblioteca, una conducta,
la voluntad del solitario, la mirada de ojos claros,
un puño golpeando las mesas y las puertas.
Y una rosa roja en la barca. Nada más.
Confieso, padre, que ahora me enseñas otro mundo.
Atesoro silencio y lo comprendo.
Hablo de ti a mis hijos, en esta soledad desmemoriada.
Descubro otros pájaros, otras bellas imágenes,
una noche de invierno desde un muelle desvencijado.
Descubro en todo esto la rareza de todo.

Ahora
vuelvo a oírte en este banco de plaza,
entre el sol del verano,
mujeres y camelias,
bajo estos árboles que resucitan el verdor.
Y miro.

Carlos Penelas
Buenos Aires, enero de 2012

lunes 9 de enero de 2012

Cuatro artículos de Carlos Penelas en la edición especial de Sudestada

En el primer mes del año, la revista Sudestada sacó un nuevo número de colección, "Los últimos anarquistas". Allí encontraremos cuatro artículos de Carlos Penelas: "Miradas libertarias", "Caminos del ideario anarquista", "El pueblo se amaba en Durruti" e "Historia de una foto".

martes 3 de enero de 2012

Marmousets

Yo soy un gran egoísta. Tan egoísta que lucho por la felicidad de los demás para que no me molesten.
Luis García Berlanga

No lo tome a mal, no deseo ser grosero ni ortodoxo. Ni populista ni monárquico. Usted sabe, fariseo lector, sostengo teorías aberrantes. Tal vez porque mis padres fueron campesinos de origen gallego, tal vez porque mi formación –formación que ya no existe – fue literaria, clásica, estética o porque colaboré muchos años con investigadores básicos, no conozco la obsecuencia. Ni la sonrisa insustancial, torpe, de clara felonía. Ni los aplausos o las pérfidas palmadas en la espalda. Gazmoños sin disfraces, los vemos sonreir y aplaudir sin rubor, sin bochorno. Descarados, diría mi madre. Tal vez, pensándolo bien, por todo eso y porque además conocí y me formé con maestros sólidos, íntegros; verdaderos humanistas. Sin dobleces, entonces. Y también porque conocí a viejos libertarios de mirada transparente, hombres que sabian disimular visicitudes extremas, privaciones económicas. O porque los hombres del poder, desde niño, me parecieron patéticos. Los textos griegos, latinos e isabelinos lo corroboraron tiempo después.

Durante décadas el Partido Comunista señaló en una suerte de Inquisición del hombre nuevo, que todo aquello que no pasase por su concepción era reaccionario, agente del imperialismo o secuaz de la CIA. Y quedó la marca. Diluída, sin criterio, pero el halo sigue dando vueltas. Nacieron los mitos, las leyendas. Hicieron listas negras donde estaban Camus y Ionesco, Pirandello y Orwell. Se ocultaron datos de manera desenfadada, siniestra. Desde los campos de concentración o Gulag (qué no dijeron los camaradas de Solhzenitsyn) hasta los crímenes más absolutos en la Guerra Civil Española o en México. Pero los camaradas leían Novedades dela Union Sovíetica y todo estaba en orden. El mal se hallaba afuera: en la Alemania nazi, en la España franquista, en la Italia de Mussolini o en el liberalismo inglés. Y naturalmente lo falso, lo espúreo, lo irracional, lo conspirativo, provenía del Pentágono. Entre nosotros – argentinos hasta la muerte - nacía el culto del bombo, se incrementab la delación y los sindicatos se transformaban en burdeles. Y todo era idolatría y felicidad.

El potitburó, mientras tanto, estaba ajeno al mundo. Era la Biblia, lo único digno, lo sagrado. Hasta embalsamaron a Lenin para cumplir con la tradición del culto a la muerte. Cientos, miles de documentos y antecedentes. Montañas de documentos, de contradicciones, de engaños. El pueblo, que nunca se equivoca, no escuchaba, no veia, no respiraba.Y paralelamente mártires, persecuciones, exilios. Insisto, hay bibliotecas enteras con fotografías, manuscritos, cartas. No se confunda, no sea mal pensado. Hoy todo es distinto. En esta tierra y en las otras. O viceversa. Nos basta ver con quienes están, a quienes acompañan en estos días.

Es así. Hay mapas genéticos, trabajos sucios, torniquetes. En política, digo, no se confunda. Hay segmentación, retórica, montaje. Comportamientos enigmáticos y de los otros. La imbecilidad, la torpeza, la ignorancia, nos empuja de manera fenomenal. Poco y nada es lo que va quedando. ¿Siempre fue así?

No deja de ser atractivo ver como se mueve el Estado. Nuestro Estado y los otros, ahora y en el pasado. El Estado y los obsecuentes que crecen sin piedad y sin rubor. Aquí y en otras partes, reitero. A jugar al Gran Bonete. Ya lo señalaron los griegos y los latinos, todo está en sus páginas, en sus obras. En verdad no se diferencian mucho, depende las circunstancias, las aberraciones de turno, los caballeritos que se arrastran en nombre de lo que sea. Podemos hablar de Turquía, de Arabia Saudita, de Irán, de Wall Street. De Vladimir Putin, de Fidel, de Chávez o de Kim Jong-un. Del duque de Edimburgo, del Generalísimo Francisco Franco por la Gracia de Dios o del Primer Trabajador, líder de los descamisados. De los héroes mundiales, de los héroes latinoamericanos, del Santo Padre o de los ideólogos revolucionarios que piensan desde Londres o desde París el hambre de los desheredados, de los explotados, de los indignados. Y de los salvadores que hablan de los pobres pisando alfombras rojas, con oro en arcas secretas y estelas funerarias. En fin -desaprensivo lector- todo, absolutamente todo es posible desde la óptica de nuestros césares. Mientras, a engordar las arcas de nuestros bolsillos, en nombre de la patria. En nombre de la patria, no se olvide. Y lo peor es que los admiramos, los veneramos y los pensamos inmortales. (Sin palabras fervorosas, tilingas o alambicadas: espero que este artículo no sea incluido en la ley antiterrorista. Uno nunca sabe.)

Le recomiendo, amigo lector, que analice el cine de Harun Farocki. Que vea dos veces Wie man sieht (Cómo se ve). La historia técnica como una sucesión de fases de automatización. Y no digo más.

"…desde hace un tiempo a esta parte, yo no digo nunca lo que creo, ni creo nunca lo que digo, y si se me escapa alguna verdad de vez en cuando, la escondo entre tantas mentiras, que es difícil reconocerla.”

Carta de Niccolò Machiavelli a Francesco Guicciardini, mayo de 1521

Carlos Penelas
Buenos Aires, enero de 2012

viernes 23 de diciembre de 2011

Todas las mañanas del mundo

Hace siglos que uno esta harto. Harto de los patriarcas, de los redentores, de las hipocresías y de las esperanzas. De los líderes seductores, de los acordes altisonantes de la plebe, de las revelaciones de los economistas, del endiosamiento de los caudillos. Hartos de la silla gestatoria y de los caballeros normandos, de los señoritos con prestigio y de la industria cultural. De la omnipotencia y del martirio, de los tiempos sagrados y de las leyes sagradas, de la picardía y de la mala fe. De los banqueros y de las revoluciones cesáreas, de las persecuciones y de las falsedades. Hartos hasta la coronilla de tanta miserabilidad y engaño. Y de tanta cobardía encubierta. Rodeados de seres mezquinos, de seres mediocres, de seres chabacanos.

Por estas razones, y otras que dan nauseas comentar, es que prefiero hablar de literatura. Hace unos días un muchacho con inquietudes, que escribe poemas y siente la naturaleza, que es apicultor y se preocupa por los hechos sociales, me obsequió un libro de Pascal Quignard, Albucius. Se lo agradecí, naturalmente, y prometí leerlo. Y lo hice. Pero a los pocos días recordé un film estupendo; este autor había sido el guionista. La película, que la acabo de ver por cuarta vez, es de Alain Corneau. Interpretaciones memorables de Jean-Pierre Marielle y Gerard Depardieu. La banda original de sonido es de Jorgi Savall. Un amigo, músico, me la consiguió hace años. Y otras composiciones de Savall –tal mi entusiasmo- acompañado por Monserrat Figueras. Recuerdo que días enteros escuchaba sus melodías. Una sensibilidad superior, una belleza silente.

Sainte Colombe, el maestro de música, el personaje que se nos queda para siempre, abandona las pompas mundanas y se recluye en su granja. Se entrega a descubrir los secretos de la viola de gamba. Se entrega a descubrir los secretos de lo interior, de lo puro, de la ética y de la estética de la creación. “Mi corte son los peces y los árboles” llega a decirle al enviado del Rey de Francia.

Busca a un único discípulo, uno sólo que comprenda el verdadero significado de la música. El verdadero significado del arte. Siente -este creador, este ser único- que es música el sonido del viento y el llanto de su hija. Que todo lo que lo rodea es música, es arte, es libertad. Se da cuenta y nos advierte “de los grandes equilibristas que son músicos menores” aunque lleguen –en general llegan y están todos allí- a ser músicos de Corte. Contra eso lucha en silencio, durante quince horas cada día.

Podemos hablar de una cuidada fotografía, de una producción culta. Pero debemos ver, más allá de cierto misticismo o tal vez a partir de él, la búsqueda del verdadera artista, la búsqueda desde su soledad. Contra el mundo, contra la imbecilidad y los arrastrados, contra los premios y las adulaciones. Eso, creo, nos trasmite el Señor Sainte Colombe en la cinta. Desde allí crece su temperamento, su rigor.

Pascal Quignard nos presenta en Albucius historias plagadas de sangre, de violencia, de abusos y de rebeliones. De rebeliones contra la autoridad, siempre. Rebelión contra la religión, contra el marido, contra el padre. Y contra los amos. He aquí un fresco de manías, temores y tristezas. Un libro escrito por un escritor culto, un imaginador arqueológico que nos presenta una mirada sin piedad. Me hizo recordar a Gesualdo Bufalino y su libro mayor, Perorata del apestado. Hablamos del destino, del carpe diem.

Carlos Penelas
Buenos Aires, diciembre de 2011

viernes 16 de diciembre de 2011

En torno a un poema de Gerardo Diego

No me canso de decir que es distinto, que las situaciones son distintas, que las sociedades y las historias son diferentes. Por supuesto que hay problemas y serios. Por supuesto que hay corrupción y ceguera. Pero es distinto, puedo explicarlo hasta el hartazgo. Por estupidez, envidia, mediocridad o falta de conciencia crítica no se termina de ver, se confunde todo y se mezcla en una olla cartas, proclamas, fechas, dudosos emblemas, héroes, santos y fetiches, mulatos y filipinos, bizcochos y trapisondas.

En octubre de 2010 viví durante un mes en España. Galicia, Asturias, Madrid… Tuve la oportunidad de hablar con alcaldes, escritores, miembros del parlamento, artistas plásticos y gente de la cultura en general. Di conferencias y mantuve entrevistas. A todos les comentaba que veía la crisis inminente, compleja. Pero que era una crisis y pensaba que en tres o cuatro años salían de esa situación. Que una crisis dura un año, dos, cinco, diez, pero se sale. De una decadencia no, una decadencia puede llevar décadas, un siglo. Que esa era la diferencia fundamental.

Hace unos días la llama a Rocío su hermano Ariel, desde España. Recordemos que Ariel se tiene que ir del país (ingeniero, la mujer arquitecta) por la crisis de 2001.

Con una mano atrás y otra adelante. Que ahora están con vivienda, criando a sus hijas, formando en España una vida plena, sin retorno.

Le comenta, entre otras cosas, que están organizando la fiesta de fin de año en Navalafuente (un pueblo de las cercanías de Madrid, a unos cincuenta kilómetros, alrededor de mil quinientos habitantes) que van a bailar, que están preparando junto con la Alcaldía un acto donde participen todos. Y que Florencia – la hija mayor de Ariel, de dieciséis años – iba a leer un poema de Gerardo Diego en el salón de Navalafuente. Esta claro. No choripanes, no Wachiturros, no cumbia villera. Poemas de distintos autores españoles y entre ellos, Gerardo Diego. Prefiero callar y mostrar las líneas que Rocío les hizo llegar.

Consideraciones y análisis de Canción del Niño Jesús, poema de Gerardo Diego (1896-1987) de Versos Divinos (1971)

Era característica tradicional en los poemas religiosos el vacío, la grandilocuencia, etc. Gerardo Diego rompe con aquellos tópicos, en Versos Divinos, y los hace alegres, diáfanos, serenos, modernos y originales.

Se llaman canciones por su musicalidad, precisamente éste, Canción del Niño Jesús, tiene un ritmo melódico dado por la rima constante en las terminaciones era. Trata de darle frescura, delicadeza y agilidad. Aroma sensible y melodía que da inmensa ternura en el tratamiento de los personajes: el Niño, el borriquillo, el angelito Gabriel, la Virgen. El uso de diminutivos.

Con el verso quebrado, atípico, y los suspiros que mueven los puntos suspensivos, todo queda en el aire, frágil, liviano, suspendido, despertando, en el que está leyendo deseos de agregar algo…

Visto el poema como una escena conmovedora, hay allí un juego navideño para el Niño y un juego de palabras: el borrico acompañará el alumbramiento de Jesús y lo llevará luego en su huída a Egipto y en la llegada a Jerusalén; el angelote (Gabrielillo) vigila el cuadro.

La palmera vigorosa es el símbolo central del poema y el poder conmovedor del mismo. Es revolucionario que en poesía religiosa se deposite íntegra, la fuerza literaria en esta figura, tan poco “divina” y muy mundana. Pero ella (la palmera) en el portal, está presente y compartirá con el Niño en su infancia, conocimientos, juegos, crecimiento, en fin, durante toda su vida y en su destino trágico.

En Jerusalén (ya son sus días finales) la multitud esperará a Jesús con ramos de palma (lo dicen los Salmos):

Si la palmera supera
que sus palmas, algún día…


La palmera es mencionada siete veces. G.Diego, hace más con las palabras, nos trae al presente la magia de la historia, al decir que tiene tallo fino y esbelto y nos deja pensando, al señalarla, como testigo poderoso

Si la palmera pudiera…
…la palmera…


¿Hubiera podido ser otra realidad?

Acerca de la lectura
Considerada al leerlo que el público esta escuchando, que el poema es blando, frágil, liviano, musical, rítmico, lleno de intensión y simbolismo, y a pesar de todo eso, es sencillo.

Las palabras pudiera, pulsera, viera, tuviera, quiera, vera, supiera y sus repeticiones, conllevan música. Por lo tanto hay que darles tiempo, tono y espacio.

Debe oírse dulcísimo en niña, cintura de pulsera, borriquillo, Gabrielillo…
Cuando dice Niño, hay que remarcar – ya que no es cualquier niño – sino el Niño Jesús.

No olvidar que es Navidad y que se trata de “dejar oír” casi una pintura, un cuadro.

La intensión se logra comprendiendo al poema. Sabiendo que es el relato de una historia, de niño a hombre, de vida a muerte. Con un simple testigo: la palmera.

Acercándose al final del poema, sin serlo realmente, insinuar un interrogante, casi un suspiro. Una situación abierta.

Canción del Niño Jesús
Si la palmera pudiera
volverse tan niña, niña,
como cuando era una niña
con cintura de pulsera.
Para que el Niño la viera...
Si la palmera tuviera
las patas del borriquillo,
las alas de Gabrielillo.
Para cuando el Niño quiera,
correr, volar a su vera...
Si la palmera supiera
que sus palmas algún día...
Si la palmera supiera
por qué la Virgen María
la mira... Si ella tuviera...
Si la palmera pudiera...
...la palmera...

Flor lo vas a hacer maravilloso. Te voy a escuchar hasta acá. Te agradezco porque es el día de mi cumpleaños. Te quiero por hacer lo que me gusta y por todo. Te llamo el viernes. Besos, Rocío.

Carlos Penelas
Buenos Aires, diciembre de 2011

Carlos Penelas en Uruguay

Amante de la vecina orilla, el poeta cruzó el charco para visitar nuevamente Montevideo y Colonia. Aquí, dos imágenes en el tradicional Café Brasilero de la capital charrúa.


lunes 12 de diciembre de 2011

Luis Franco

Buenos Aires, 2011.
Peña del Libro "Tenti Rocamora".
Plaqueta.
Prosa.

El sábado 10 de diciembre se realizó la reunión noventa y cuatro de la Peña del Libro "Trenti Rocamora". En la oportunidad se entregó a los asistentes el folleto Luis Franco, conferencia que Carlos Penelas ofreció en el salón de la Editorial Dunken el sábado 12 de noviembre.

La publicación corresponde a la Serie "Folletos Literarios", dirigida por Stella Maris Fernández y María de los Ángeles Marechal.

miércoles 7 de diciembre de 2011

Presentación de "Un café, tres relatos"

En la noche del sábado 3 de diciembre Carlos Penelas presentó el nuevo libro de Carlos Martínez, alumno de su taller literario. Rocío Danussi leyó un cuento. Aquí, fotos y videos.

Un café, tres relatos, publicado a través del Sello Editor de la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte, es el segundo libro de Carlos Martínez (autor de El vuelo del Dragón y otros cuentos) y surgido del Taller Literario de Carlos Penelas.

Los videos


jueves 1 de diciembre de 2011

"Antología personal" en la Feria de Guadalajara

Editorial Dunken estará en el stand de Argentina en la 25 Feria Internacional del Libro Guadalajara 2011. Carlos Penelas volverá a participar con su libro Antología personal.

Se trata de la mayor feria comercial de libros de México, que se realizará entre del 26 de noviembre al 4 de diciembre del 2011, en el Centro de Exposiciones Expo Guadalajara Av. Mariano Otero, 1499 Col. Verde Valle Guadalajara, Jalisco.

Presentación del XV volumen de "El Libro de los Talleres"

Dunken vuelve a incluir a los Talleres Literarios dictados por Carlos Penelas (particular y Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte), en el libro que da a conocer el trabajo de espacios similares de todo el país e internacionales. La presentación será el sábado 3 de diciembre a las 14 horas en la sede de la editorial, Ayacucho 357.

lunes 28 de noviembre de 2011

Homenaje

En esta obra el aire tiene su secreto.
Y su silencio.
Ansia tuve de este mirar oculto,
de este mirar del alma sobre el tiempo.
La llovizna pudo trasver la soledad.
En el Hospicio Trivulzio, Angelo Morbelli
pinta un abrigo, un bastón, un sombrero.
Como un espejo del destino nos convocan.

Carlos Penelas

Angelo Morbelli (1853-1919)
Día de fiesta en el hospicio Trivulzio en Milán
Óleo sobre lienzo, 1892
Alt. 78 x 122
París, museo de Orsay

miércoles 23 de noviembre de 2011

Nuevas tarjetas

Editorial Dunken y la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte publicarán dos nuevas postales con poemas de Carlos Penelas y reproducciones de Juan Manuel Sánchez. Los diseños son de Sabrina Vega.


Editorial Dunken
Ayacucho 357

Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte
Austria 2154

Click acá para ver la otra postal de Carlos Penelas.

domingo 20 de noviembre de 2011

Presentación del libro de Carlos Martínez

Carlos Penelas hablará en la presentación de Un café, tres relatos, segundo libro de Carlos Martínez, asistente a su Taller Literario. Será en la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte, Austria 2154, el sábado 3 de diciembre a las 20 horas. Leerá Rocío Danussi.

Un café, tres relatos, es el segundo libro de Carlos Martínez (autor de El vuelo del Dragón y otros cuentos), publicado a través del Sello Editor de la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte. La tapa lleva un dibujo original de Juan Manuel Sánchez.

La presentación será en Austria 2154, el sábado 3 de diciembre a las 20 horas. Carlos Penelas se referirá a la obra. Leerá Rocío Danussi. Se servirá un vino de honor.

Más información: www.carlossviamonte.com.ar

martes 15 de noviembre de 2011

Literatura, celulares y modernidad

No es fácil comprender nuestros días. Todo se mezcla; todo. Tal vez siempre fue así, tal vez el ser humano jamás terminó de aprender, de sentir, de intuir. Por eso necesita de líderes, de reyes, de dioses, de banderas. Tiene miedo de estar solo, de sentir latir su corazón, de intentar ser libre. De no depender de nadie. Libre como los vientos y los pájaros. Libre como un poema, como una estrella fugaz entre las olas. Debo confesar –aunque usted lector por un motivo o por otro se siente molesto, culpable o injuriado– que la estupidez avanza a paso redoblado. Y se mezclan afectos, citas, cumpleaños, ideologías, frustraciones, hoteles, rostros, pasiones, obsecuencias. Todo, todo junto. Y nos hacemos revolucionarios de un día para otro o nos hacemos hombres serios y prudentes. O populistas y sectarios. O todo junto.

Siempre recomiendo la lectura de London o de Stevenson. O el teatro de uno de los clásicos del siglo XX, descubriendo una concatenación de efectos que en verdad son causas y de causas que en realidad son efectos, cuya obra es un socavamiento del discurso del Poder: Tennessee Williams. Cualquiera de ellos pone el instinto en una escritura que se encuentra suspendida en la línea, donde hallamos una suerte de ética nihilista, desplegando una mirada abarcadora, manifestándonos desde lo literario (como el Dr. Kinsey lo hizo desde la sexualidad) la problematización de lo normal y de lo anormal, textos que tranquilizan e inquietan simultáneamente al lector. Nos enseñan las percepciones conscientes o inconscientes de los protagonistas, escritores conmovedores y trágicos de la literatura mundial.

Pensar, leer, escribir. Ahora todo es electrónico, todo el elemento humano está en un archivo, en una tabla, en la posibilidad de insertar algo por la ventana. Todo termina succionado por supr o ctrl. Viene el llanto virtual, el abuelo virtual y la amada virtual. Hábitos e ilusiones sobre el celular. El cerebro no da abasto de la nada. Desbordó de vulgaridades, de mensajes acumulados, de hojarasca. Y siguen los iconos en los cerebros juveniles. Huecos, vacíos. Flash, el planeta flash. Y continúan los zombies, los abombados, con sus celulares en las manos. Se viene la epidemia, peor que la peste negra o la fiebre amarilla. Además ésta da euforia, exprime el pomelo y el melón. No, los pomelos se regalan para un aniversario de casados, para un cumpleaños de quince o cuando es desactivado el respirador de la abuela. Una sociedad de simios, clic.

El diagnóstico de los científicos sobre lo que se avecina es sombrío, más que una película de Bellochio. Por un lado tenemos las armas nucleares, por otro el brutal deterioro del equilibrio ambiental. Sin caer en el fatalismo nos preguntamos que pasará en los próximos diez años. Se pide colaboración a los países más avanzados para que respondan. Es curioso, ellos desataron este caos, fueron los que generaron estas delicias. Las naciones centrales son las responsables de esta mirada apocalíptica. No los anarquistas, caro lector. Ellos no forman para del Consejo de Seguridad de la ONU, ni del descrédito de las Naciones Unidas ni del estremecedor pronunciamiento de los hombres de ciencia reunidos hace muy poco tiempo en París. Ni los anarquistas ni los pobres diablos que duermen en las calles del mundo, en las alcantarillas del mundo.

No tiene mucho sentido seguir con esta cantinela. Evoco palabras de Albert Camus que pertenecen al discurso pronunciado cuando se le entregó el Premio Nobel de Literatura, en Estocolmo, en 1958. “ …al lado de todos esos seres humanos silenciosos, que no soportan en el mundo la vida que les toca vivir, mas que por el recuerdo de breves y libres momentos de felicidad y esperanza a volverlos a vivir”.

Carlos Penelas
Buenos Aires, noviembre de 2011

lunes 14 de noviembre de 2011

"Presencia de Luis Franco", en la Peña Trenti Rocamora

Carlos Penelas dictó una conferencia en la que el público se mostró muy interesado en la figura del escritor catamarqueño.

En la mañana del 12 de noviembre, Carlos Penelas dictó la conferencia "Presencia de Luis Franco" en la Peña del Libro "Trenti Rocamora", que se realiza el segundo sábado de cada mes en el Salón de Editorial Dunken.

María Granata y María de los Ángeles Marechal, responsable de la Peña

La conferencia será publicada en diciembre por Editorial Dunken, y se entregará de manera gratuita.

jueves 10 de noviembre de 2011

Carlos Penelas en el Hospital Moyano

El escritor fue invitado por el taller de poesía que desarrollan integrantes de la Asociación de Poetas Argentinos (APOA) en el Hospital Dr. Braulio Moyano, junto con el "Departamento de Servicio Social" y el Servicio de "Terapia a Corto Plazo".



http://apoaenelmoyano.blogspot.com/2011/11/gracias-carlos-penelas-por-tu-saludo-la.html

martes 1 de noviembre de 2011

Conferencia en la Peña Trenti Rocamora

El 12 de noviembre a las 10 de la mañana, Carlos Penelas dará la conferencia "Presencia de Luis Franco" en la Peña del Libro "Trenti Rocamora", que dirigida por Luis R. Lacueva se realiza el segundo sábado de cada mes en el Salón de Editorial Dunken, Ayacucho 357, Buenos Aires.

miércoles 26 de octubre de 2011

En la Feria del Libro de Catamarca

Carlos Penelas cerró la 8º Feria del Libro de Catamarca brindando una conferencia sobre poesía y realidad social. La charla se llevó a cabo el jueves 20 de octubre en el espacio "Café Literario" del Predio Ferial Catamarca.


Recordemos que en septiembre Penelas había estado en Catamarca como invitado a los homenajes que la pronvincia le rindió a Luis Franco, con motivo del regreso de sus restos a su pueblo natal, Belén.

Fotos: Pablo Coria.

martes 25 de octubre de 2011

Carlos Penelas presentó "Exilios"

En la Biblioteca Carlos Sánchez Viamonte, el sábado 22 de octubre se presentó Exilios, de Cristina Papadópulos. La introducción corrió por cuenta de Carlos Penelas. Rocío Danussi leyó dos relatos.







Más información en www.carlossviamonte.com.ar

viernes 21 de octubre de 2011

Finalizó "Ideas al plato"

La exposición "Ideas al plato. Arte por los chicos", que incluye una obra de Carlos Penelas, cerró hoy sus puertas en la Fundación Mundo Nuevo, Av. Callao 1870.

Carlos y Lisandro Penelas

La muestra, de la que participaron 65 artistas que intervinieron platos, pudo visitarse desde el 13 de octubre.

Más información: http://arteporloschicos.wordpress.com/

Presentación de "Exilios", de Cristina Papadópulos

Carlos Penelas hablará en la presentación de Exilios, de Cristina Papadópulos, plaqueta editada por el Centro Cultural y Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte. Rocío Danussi leerá un texto.

El acto se llevará a cabo en el salón de la Biblioteca donde Penelas dirige el Taller Literario grupal, Austria 2154, el sábado 22 de octubre a las 19.30 horas.

Exilios reúne cuatro relatos breves y configura un homenaje a la madre de la autora. Más información en www.carlossviamonte.com.ar

jueves 20 de octubre de 2011

Carlos Penelas, en el cierre de la Feria del Libro de Catamarca

Con una conferencias sobre poesía y realidad social, esta noche, a las 21 horas, Carlos Penelas cierra la 8º edición de la Feria del Libro de Catamarca en el salón principal, que se denomina Café Literario.

Penelas participó de un encuentro con escritores de la Sociedad de Escritores de Catamarca y con los responsables de la Revista Sudestada, invitados también a la Feria.

Además, asistió al "Coral a la Memoria", en homenaje a Luis Franco, basado en parte de su obra poética.

lunes 17 de octubre de 2011

Carteles

A partir de ahora escribiré breve. Escribiré carteles. Para que alguien los recorte y los pegue en los muros de los palacios. O en la frente de aquellos que son camaleones. O los tire a la basura sin haberlos leído. Intentaré no ser ambivalente, intentaré no falsear la realidad, intentaré – como siempre lo hice – no caer en la demagogia ni ser sensiblero. Sin dioses, sin patrias, sin banderas. Parecería que no hubiera jerarquías ni normas. La fragilidad de pensamiento, la torpeza de supuestos intelectuales (con títulos o sin ellos) es de tal magnitud que parece que fueran sobornados. O por dinero o por cargos. Pobres diablos, camaradas sin espina dorsal. ¿Fundamentalismo de mercado, de credo? Los anarquistas tenemos el entusiasmo de la vida, escribió Rodolfo González Pacheco. Y también: “No acaba de comprenderse al anarquista. Y esto se debe – parece una paradoja - a su propia sencillez, su rectitud, su coherencia.” De aquellos escritos viene la memoria. Vigente, en pie, insurrecta. Rebelde, entonces, junto al viento y la rosa azul del sueño.

Rodolfo González Pacheco

Apóstoles de iconografías y símbolos comparten la visión polarizada del Estado. Y escriben o vociferan pueblo en un proceso que pocas veces los tuvo en cuenta más que para hacer número. Además, desde un púlpito sacro, discuten la democracia, la burguesía, el liberalismo. Sin terminar de entender muy bien cada cosa. Confundiéndolo todo; a veces por ignorancia, generalmente por mala fe.

La historia, la sociedad, crece en términos de complejidad e incertidumbre. Baudelaire afirmaba que debíamos de ser sublimes sin interrupción. Difícil, pero utópico.

Necesitamos deseducarnos para recuperar la espontaneidad. En lo cotidiano, en lo fraternal, en el amor, en la belleza, en la mirada del alba y de la noche. Habituados a un mundo de valores absolutos y palabras mayúsculas –por las cuales se cometieron crímenes, torturas y vejaciones- ese hombre supuestamente pensante vive enajenado. El hambre, la pobreza, la industria cultural, la falta de pasión, genera pedantería; devaneos y alardes. Inconstancia y frivolidad en la mayoría.

Me gusta sentirme un peregrino sin destino, un poeta que viaja a través de un espacio no estructurado, empujado siempre por frustraciones y esperanzas, solidario con los seres que luchan por su dignidad, por su libertad, por el amor. Que nunca fueron muchos; que son pocos, digo. De allí -tal vez- la extraterritorialidad, el extranjero, el exilio. No lo sé, caro lector, no lo sé. Los hombres de partido y los escribas tienen todas las respuestas. Y no digo más.

Carlos Penelas
Buenos Aires, septiembre de 2011

domingo 16 de octubre de 2011

Carlos Penelas nuevamente en Catamarca

El escritor se presentará como invitado de la 8ª Feria del Libro Catamarca 2011, que bajo el lema “¡Es tiempo de lectura!” se desarrolla desde el 15 de octubre en el Predio Ferial Catamarca.

Carlos Penelas será uno de los invitados especiales de esta nueva edición de la Feria Provincial del Libro, en la que habrá muestras, conferencias, espacios lúdicos, música, lectura, stands de editoriales y librerías, con entrada libre y gratuita.

Por el Predio Ferial Catamarca pasarán, además, Juan Sasturain, José Luis Castiñeira de Dios, Cristina Bajo, Ana María Shua, Beatriz Ocampo, entre otros.

Penelas permanecerça en la capital catamarqueña entre el miércoles y viernes. La programación diaria puede seguirse aquí.

Recordemos que el mes pasado Carlos Penelas participó de los homenajes que la pronvincia le rindió a Luis Franco, con motivo del regreso de sus restos a su pueblo natal, Belén.

Se inauguró la muestra "Ideas al plato"

La exposición "Ideas al plato. Arte por los chicos", que incluye una obra de Carlos Penelas, se puede visitar hasta el 21 de octubre en Fundación Mundo Nuevo, Av. Callao 1870, de lunes a viernes de 11 a 20 hs.

De la muestra participan 65 artistas que intervinieron platos. Entre ellos, Edgardo Giménez, Marta Minujín, Juan Manuel Sánchez, Milo Lockett, Pablo Siquier, Juan José Cambre, Hernán Cédola, Dani Dan, Marina de Caro, Jorge de Lorenzo, Aníbal Garfunkel, Eduardo Iglesias Brickles, Benito Laren, Fabio Lemme, Claudia Maranga, Diego Perrotta, Ernesto Pesce, Marino Santa María, Clorindo Testa y otros.

Más información: http://arteporloschicos.wordpress.com/