lunes, 18 de septiembre de 2017

Borrachera ideológica, jadeos lúmpenes

¿Cómo puede uno ponerse a salvo de aquello que jamás desaparece?
Heráclito


En verdad siempre se intentó que el ser humano creyera. Creyera en el sol, en el árbol, en la alquimia, en los dioses, en los cielos, en los infiernos, en el líder, en el caudillo, en la patria. A veces, generalmente, desde el poder. Otras desde la ingenuidad o la misma situación mediocre de ese individuo perdido en el universo, en el barro o en un velero en el ombligo del mundo.

Se habla de progreso de la humanidad. Sin duda lo hay, lo seguirá habiendo. Pero analicemos desde qué punto miramos. ¿En el sentido teleológico? ¿Hablamos de lo cibernético o del Concilio de Nicea? ¿De ambos al mismo tiempo? ¿O de un catecismo demencial?

Los movimientos ideológicos o sociales siempre estuvieron atravesados por la política de forma enfermiza. Una afinidad con lo religioso, una manera de sentir al mártir, al milagro y la fatalidad. El dogma, la ignorancia, la falta de cultura e imaginación, la memoria utópica o desinformada, la mitificación y por lo tanto la distorsión, hacen el pensamiento espasmódico, fascistoide, complaciente, sórdido y populachero. Todo se vuelve desflecado, insípido, zurcido, laxo. Y luego la violencia, la irracionalidad, la búsqueda de la verdad, la justificación a prueba de todo y de todos.

Se piensa, se habla de una época dorada, de años bellos, de un esplendor que en verdad nunca existió. O se fija el pasado o se fija el futuro. Lo importante es la circularidad, la rutina, el engaño, los pactos de sumisión. Ni ésta ni otra idealización son serias ni verdaderas. Se construye sobre lo mítico, sobre las fachadas, sobre la complicidad y el miedo a estar solo. Importa lo vertiginoso, la polvareda, la estratagema, el deslizamiento.

Recurrimos al pasado – no siempre, no siempre – para transformar el hoy. Se va formando una memoria colectiva que se relaciona de inmediato con “el relato”. Y, por último, no termina siendo historia ni termina siendo memoria. Vemos decoraciones, bendiciones, ceguera, fanatismo. Lo grotesco concreta apoyaturas y se hace fundacional. Se camina entre la tradición arcaica y los avances tecnológicos, entre el misticismo totalitario y la dinámica perversa, entre la bomba de hidrógeno y la pobreza.

Tal vez haya algo neurológico, un accionar patológico, trastornos de ansiedad o disociativos; tránsfugas y almidonados unen una suerte de cámara del horror en donde se junta el terrorismo de Estado, la Guerra Civil Española, Auschwitz, Gulag, la dictadura castrista, Podemos, el Libro Rojo de Mao, los mapuches, la Teoría del Cisne Negro, Anton Kovalyov, Evita y el Nucleo femminile forzanovista, la lucha de clases, el Tercer Mundo, Corea del Norte, Bosnia. Mosul… Son mandados a hacer, nacieron en esa suerte de manipulación populista, patotera, entre ladrones y conversos. Vienen con rituales, bombos, banderas, gestos elegíacos. Y actúan de manera absolutamente reprobable. Vuelven con el pasado glorioso, las batallas triunfales, la victimización, la magia de las multitudes, lo bufo, lo chabacano, lo sarcástico. Ante nosotros, señores, la exposición del delirio. El delirio es tal que no se detecta. Y la pedagogía del odio. Por supuesto hay excepciones, pocas, pocas. Rabelesiano, todo.

Sin ser escéptico me pregunto de qué valen las placas de recordación, el nombre de calles o monumentos, los símbolos, las bibliotecas si multitudes de hombres y mujeres desconocen quién fue Arsenio Erico, Bertrand Russell o Juan Lavalle, quién Torcuato de Alvear o Cartier-Bresson, quién el fraile Aldao o Lucio V. Mansilla, quién Tzvetan Todorov o Michael Faraday. Reiteramos: el delirio es tal que no se detecta. Cerramos con Heráclito: Los cerdos se satisfacen en la inmundicia antes bien que en el agua pura.

Carlos Penelas
Buenos Aires, 18 de septiembre de 2017

sábado, 16 de septiembre de 2017

Acto de la Comisión de Desaparecidos españoles

Con el nombre de "Identidad y Memoria" se realizará en la Biblioteca Popular Carlos Sánchez Viamonte un homenaje a los veinte años de la inauguración del mural en memoria a los desaparecidos españoles.


El acto se llevará a cabo el sábado 30 de septiembre a las 18 horas en Austria 2154, Capital Federal.

María Consuelo Castaño Blanco, presidente de la Comisión, se referirá a la historia de la misma. Rosa A. L. Puente dará su testimonio sobre el aporte de la inmigración española. El poeta Carlos Penelas hará una breve introducción.

Leerá poemas Rocío Danussi. Un texto de su autoría en la voz de Laureano López Lois.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Cierre con mesa dedicada a Sarmiento

Con un panel de lujo clausuramos la Segunda Feria del Libro de Tres de Febrero.


Abordamos la vida y obra del prócer con Mercedes Sanguineti, el poeta Carlos Penelas, Adrián Murano y Eduardo David Maddonni.


Analizamos el periodismo del siglo XIX, el mundo contemporáneo de Sarmiento, la Argentina de la Generación del '37 y del '80, y la revolución educativa del sanjuanino. Un lujo.


Además cantó Elvira Vasil y brindamos por el éxito de la Feria que ya pasó y la gran expectativa por lo que viene. Gracias a todos. Fue sencillamente perfecto.


Ricardo Tejerina
Subsecretario de Cultura
Tres de Febrero



lunes, 11 de septiembre de 2017

Presencia de Sarmiento

Sarmiento es un destino. Sarmiento crea la literatura en un país iletrado. Es un intelectual que escribe y piensa al mismo tiempo que construye aquello que escribe y piensa. En un país de analfabetos y de barbarie crea la modernidad, lo simbólico. Por eso combate el caudillismo, a líderes ensangrentados que explotaban miles de hectáreas con mano de obra gaucha. Hacendados burócratas y al mismo tiempo representantes del pueblo. Una afinidad con los rústicos que sigue embaucando al pueblo. Vive en un territorio embrutecido donde no existe nada: no existe nación, no existe estado, no existe patria. Tulio Halperin Donghi lo definió con precisión al escribir que Sarmiento construyó “una Nación en desierto argentino”. Algo más. Carlos Fuentes aseveró en una entrevista, al responder sobre la literatura argentina: “Ustedes tienen el Facundo y a Borges”.


Sarmiento entiende que no hay patria sin cultura. Es moderno, anti- tradicionalista. Piensa en Europa, en Estados Unidos, en lo universal, en la civilización. Es un creador obsesivo, un obsesivo de la educación pública. Tuvo integridad, tuvo valor, tuvo genio, tuvo imaginación. Como pocos. Eso molestaba y sigue molestando a demagogos, a corruptos, a obsecuentes. La integridad, el valor, el genio, la imaginación.

Sarmiento, que ya había leído a Tocqueville -cronista de la década anterior- como un obstinado precursor presintió a mediados del siglo XIX que el futuro estaba en Estados Unidos y no en Europa. La democracia del norte podía ser contradictoria pero las monarquías no le parecían ni siquiera respetables. Sus reyes le resultaban ineptos y ridículos. Junto a su mirada el ímpetu de Balzac pero el espejo de Fenimore Cooper. Estados Unidos era un país joven, robusto, americano. Muelles, andenes, locomotoras, sirenas de barcos. Entonces queda claro: Franklin y míster Mann.

Como maestro, como periodista, como escritor o como gobernante combatió de manera permanente el atraso moral y social. No podemos dejar de señalar que a diferencia de otros intelectuales, cuyo aporte se limita a lo teórico, Sarmiento era un hombre de acción. Desde cada uno de los puestos que ocupó impulsó muchos de sus proyectos. Recordemos: en sólo seis años de su mandato presidencial (1868-1874) se crearon ochocientas escuelas, de treinta mil alumnos pasaron a cien mil. La Ley de Educación 1420, que establecería la educación pública, obligatoria, gratuita y laica – votada en 1884 bajo la presidencia de Julio A. Roca – tuvo en Sarmiento su ideólogo, su impulsor.

Estimuló el progreso industrial, alentó la mecanización agrícola, extendió la red de ferrocarriles, implantó el telégrafo en todo el país, abrió caminos, postas, impulsó el sistema métrico decimal, promovió la navegación de ríos, proyectó la construcción del puerto de Buenos Aires. En lo cotidiano debemos decir que se multiplicaron los diarios. Ya no se venderán por suscripciones. Se venderán en la calle, da lugar a los primeros quioscos, y a un nuevo oficio que con el tiempo -y gracias a Florencio Sánchez- se llamará canillita. Es entonces que aparecen La Prensa, La Nación, La Capital de Rosario.

Ahora vamos a realizar una rápida mirada, comparar de un breve brochazo una visión del mundo. El 4 de marzo de 1865 Abraham Lincoln jura como presidente su segundo mandato. El 9 de abril se declara la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. Richard Wagner estrena Tristán e Isolda. Gregor Mendel finaliza Teoría de la herencia. En 1870 empieza la construcción del Puente de Brooklin. Lucio V. Mansilla publica Una excursión a los indios ranqueles. Se proclama la infalibilidad del papa durante el Primer Concilio Vaticano. En Italia desaparecen los Estados Pontificios. José Martí es desterrado a Isla de Pinos. Francia proclama la III República. Mueren Gustavo Adolfo Bécquer, Charles Dickens, Alejandro Dumas, padre, el Conde de Lautrémont. Benito Pérez Galdós publica su primera novela La Fontana de Oro. Nacen Lenin, Guy de Maupassant, Virginia Bolten. Pasteur: las enfermedades del gusano de seda. Veamos, por último, que ocurre sobre el final del mandato de Sarmiento. En 1874 Alejandro Dumas ingresa a la Academia francesa. Alemania y Grecia firman el tratado de Olimpia. Nace Gerturde Stein, Guglielmo Marconi, Macedonio Fernández, Ernst Cassirer, Joaquín Torres García, Winston Churchill. Smetana comienza su composición Mi patria. Músosrgski estrena Cuadros de una exposición. Emile Zola publica El vientre de París. Se realiza la Primera Exposición impresionista: Monet.

En soledad estudió inglés, en soledad escribió páginas memorables. Sarmiento entre dos fuegos, como señaló con lucidez otro olvidado: Luis Franco. Una vez más: Facundo, Argirópolis, Recuerdos de Provincia, Viajes por Europa, África y América. Algo más. Bajo su presidencia se completó la redacción del Código Civil, obra de Dalmacio Vélez Sársfield. Para una anécdota: Vélez Sarsfield padre de Aurelia Vélez, el gran amor de Sarmiento.

Muchos son los libros valiosos que se escribieron sobre este hombre contradictorio, volcánico, provocador. Voy a recomendar uno: Sarmiento anecdótico de Augusto Belin Sarmiento. Como afirma Narciso Bidayán en el prólogo de la edición de 1961 “…puede ser un precioso libro de lectura escolar, un vademécum esencial para los hombres de gobierno o que aspiren a serlo, un extracto de historia, metódico y seguro, y un álbum de máximas, impresiones y agudezas de observación y estilo”.

Enseñó a leer y a escribir, formuló ideas con formas definitivas, no admitía regalos, recordó que cada uno debía cumplir con su deber, habló de una justicia justa, remarcó la decencia, luchó contra la pedagogía del odio, ensanchó las calles de Buenos Aires.

Escribió para siempre: “La ignorancia es atrevida. / Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer. / El buen salario, la comida abundante, el buen vestir y la libertad educan a un adulto como la escuela a un niño. / Hombre, pueblo, Nación, Estado, todo: todo está en los humildes bancos de la escuela. / Fui nombrado presidente de la República, y no de mis amigos”.

Dejó escrito un testamento político: “…sin fortuna que nunca codicié, porque era bagaje pesado para la incesante pugna, espero una buena muerte corporal, pues la que me vendrá en política es la que yo esperé y no deseé mejor que dejar por herencia millones en mejores condiciones intelectuales, tranquilizado nuestro país, aseguradas las instituciones y surcado de vías férreas el territorio, como cubierto de vapores los ríos, para que todos participen del festín de la vida, del que yo gocé sólo a hurtadillas”.

Como señaló Leopoldo Lugones, Sarmiento representa “la tentativa lograda de hacer literatura argentina, que es decir patria: puesto que la patria consiste ante todo en la formación de un espíritu nacional cuya exterioridad sensible es el idioma”.

Para finalizar evoquemos estas palabras de un hombre cladividente: “…para tener paz en la República Argentina, para que los montoneros no se levanten, para que no haya vagos, es necesario educar al pueblo en la verdadera democracia, enseñarles a todos lo mismo, para que todos sean iguales… para eso necesitamos hacer de toda la república una escuela”.

Carlos Penelas
Buenos Aires, 11 de septiembre de 2017

lunes, 4 de septiembre de 2017

Carlos Penelas en la Feria del Libro de Tres de Febrero

La Municipalidad de Tres de Febrero realizará su II Feria del Libro desde el miércoles 6 hasta el lunes 11 de septiembre.
 

El lunes 11 a las 18 horas será el cierre en el cine Paramount -3 de febrero 2561, Caseros- con un homenaje a Sarmiento. Participará el poeta Carlos Penelas y Mercedes Sanguinetti - Secretaria de Educación y Cultura, coautora junto a Diego Valenzuela (periodista, historiador y actual intendente de Tres de Febrero), autor del libro Sarmiento periodista. Coordinará la mesa el Subsecretario de Cultura Ricardo Tejerina.

Como se recordará Penelas rindió homenaje al maestro y estadista en escritos, conferencias y en su mausoleo de Recoleta.
En este enlace, el calendario completo de la Feria.

Adhesión
La Sociedad Argentina de Historiadores adhiere al acto, a través de una comunicación enviada por su presidente, el Dr. Eugenio Francisco Limongi.

sábado, 26 de agosto de 2017

Los 90 años de Ponciano Cárdenas

En 1966 conozco a Rocío en la Escuela Superior del Profesorado en Letras Mariano Acosta. Poco tiempo después el encuentro con Ponciano Cárdenas.



Antonio Juan Oliva, casado con mi hermana Raquel, pintor y profesor en la Escuela de Bellas Artes, me lleva a descubrir Sala Taller. Una experiencia única, aún me acompaña sus lecciones. La pintura, el arte, la música, la poesía, lo social, rodeaba su mundo, su universo. Durante años concurrí a sus presentaciones, sus conferencias, sus cenas. Allí Rubén Rey y María Elena Lopardo. Allí el maestro Adolfo De Ferrari, Héctor Cartier, Oscar Pécora, Antonio Pujía, Helios Gagliardi, Renée Pietrantonio, Luis Franco, Syria Poletti... Y nuestro Ponciano Cárdenas. Parte de mi formación se gestó con ellos. Lo estético y lo ético acompañaban lecturas, obras de teatro, films, música de cámara.


Ponciano nació el 25 de agosto de 1927 en Cochabamba, Bolivia. Estudio con Luis Perlotti y Alfredo Bigatti. Ceramista, dibujante, muralista, pintor, escultor, grabador. Un creador infatigable, talentoso, humilde. En 1975 me ilustró mi poemario La gaviota blindada y otros poemas. En 1993 El mensajero celeste. Me unió desde aquellos años el afecto, la amistad, los sueños. Era un joven que semanalmente visitaba su taller, leía poemas mientras él pintaba. Nos encontrábamos en reuniones por la libertad de presos políticos latinamericanos, por la libertad de la cultura. Por la libertad.


La obra de Ponciano Cárdenas es inmensa, testimonial, arrolladora. Desde su silencio, desde su mirada interior, nos transmite la fuerza de la tierra. Sin dogmatismo, sin resentimiento, sin melancolía. Es pasión, energía, color.



Ayer, viernes 25 de agosto, en su estudio de la calle Pringles - uno de los pocos estudios de esas dimensiones que quedan - en ese taller donde aun concurre todos los días, Ponciano celebró sus noventa años. Los cumplió rodeado de amigos, de alumnos, de hijos, de nietos, de bailarinas y músicos bolivianos. Rodeado de historia, de afecto, de alegría, de emoción. Una fiesta conmovedora en un marco de pinturas, esculturas, dibujos, caballetes. A su lado, Mariana Martinelli, una pintora delicada. Mariana, la compañera de toda su vida.




viernes, 25 de agosto de 2017

Carlos Penelas en el aniversario del nacimiento de Borges

En ocasión de un nuevo aniversario del nacimiento de Jorge Luis Borges, María Kodama invitó a un brindis en su honor en la sede de la Fundacion Internacional Jorge Luis Borges. Como se recordará en homenaje al día de su nacimiento - 24 de agosto - se celebra en Argentina, desde hace tres años,  el Día del Lector.


En un ambiente cálido, distendido amigos e intelectuales mantuvieron diálogos en torno a la literatura, la obra del poeta y la cultura en nuestros días.


Estuvieron presentes el Embajador de España en la República Argentina D. Javier Sandomingo Núñez, Abel Posse, Magdalena Faillace, Alfredo Plank, Leonor Benedetto, Rosendo Fraga, Mario Mactas, Ana María Cabrera, Alberto Díaz, entre otras personalidades.


Que otros se jacten de las páginas que han escrito;
a mí me enorgullecen las que he leído.
J.L.B.

jueves, 10 de agosto de 2017

Penelas dialogó en la Feria del Libro de Tandil

El viernes 4 de agosto, Carlos Penelas presentó su poemario El huésped y el olvido, publicado recientemente por Editorial Dunken, en la 14° Feria del Libro de Tandil.

 
El acto se llevó a cabo en el Centro Cultural Universitario. La presentación del poeta estuvo a cargo del profesor Juan Bazoberri. 
 
 
Con él y con un público atento conversó, de manera distendida durante una hora, en torno a la  poética, influencias literarias y culturales, formación del intelectual, las virtudes o debilidades de la creación,  un recorrido de incertidumbres y paradojas - donde las fronteras se confunden - sobre la industria editorial, la inteligencia, la elegancia y la belleza en la obra de  arte. Al finalizar se sirvió un vino de honor. 
 
 
Fotografías: Rodrigo Velázquez.

martes, 8 de agosto de 2017

En la Casa de la Cultura de Tandil

Carlos Penelas visitó la Casa de la Cultura de Tandil. Fue recibido por la Licenciada en Patrimonio, María Magdalena Conti, quien lo invitó a recorrer las instalaciones y el archivo de la institución.


El edificio histórico, de estilo francés, es de 1918. Perteneciente a la familia Manochi está ubicado en el tradicional esquina de Belgrano y Rodríguez.

viernes, 4 de agosto de 2017

martes, 1 de agosto de 2017

Lecturas piadosas, obra pía

Cuando hace poco menos de un mes leí en los diarios ciertos títulos me dije: “Es mentira, no puede ser. Están mintiendo”. Luego del escozor que corrió por mi espalda me dije: “Toda ésta infamia es obra de ateos, masones o anarquistas”. Y me eché en el sillón de la sala a descansar.


Uno de los medios, como título, informaba: “Escándalo Vaticano: orgía gay y drogas en el departamento de un sacerdote”. Otro diario, en primera página, con letras de molde: “La policía irrumpió en del departamento del ex secretario del cardenal Francesco Coccopalmerio por las constantes quejas ante la masiva llegada de invitados al lugar”. Imposible, fue lo primero que pensé. Lo segundo: ¿qué pensará el Papa? Hasta donde yo sé es argentino, peronista y de joven amaba a los caballos de carrera. Una infamia tras otra. Leo en un diario extranjero: “4444 casos de pedofilia en Australia cometido por sacerdotes entre 1950 y 2010. La iglesia traslada de zona a los sacerdotes”. “El cardenal George Pell, estrecho colaborador de Francisco, acusado de encubrir los abusos”. Hay pecado de falsedad, me dije. Es obra de la prensa amarilla, de la sinarquía internacional.

Por tal motivo decidí consultar mi biblioteca. Como usted sabe, caro lector, tengo mucha bibliografía en torno a lo literario, textos clásicos, libros de poesía, estudios en torno a la gramática y la estilística, libros de sociología y de historia, antologías diversas, diccionarios. Y más. Pero poseo una biblioteca, aparte, donde abundan historias de las religiones, biblias, los evangelios apócrifos, biografías de los anti Papas, estudios sobre la silla gestatoria, encíclicas, cartas de Mussolini y de Franco al jefe de gobierno del Estado del Vaticano, citas de autores liberales y otros no tanto, publicaciones en torno a los Manuscritos del Mar Muerto y otras delicadezas que nunca quise leer. Por lo tanto comencé a hojear algunos de esos mamotretos, tomar nota y cerrarlos definitivamente. Para que el polvo y el olvido los sepulte. Y Satanás no me complique la vida.

Encontré nombres como los de Ernest Renán, Émile Durkheim, Charles Guignebert, Hans Küng, el abate Alfred Loisy, Claudio Magris, Etienne de La Boétie, Johannes Baptist Metz y tantos otros que sería largo y tedioso enumerar. Usted, lector, puede comenzar por estos nombres.

Luego vi una serie de recortes de periódicos que alguien sin fe me alcanzó alguna vez. Allí está Albino Luciani, Juan Pablo I, el Banco Ambrosiano y su director Roberto Calvi, su vinculación con Licio Gelli y la secta mafiosa Propaganda Due, la condecoración que el General Perón le hizo en Argentina cuando vino con López Rega, la financiación de las obras religiosas dirigidas por el obispo Paul Marcinkus (también de la P2). Los apotegmas del cardenal Villot, crónicas en torno al bello padre Georg Gänswein, don Giorgi, el “George Clooney del Vaticano”. Y mucho más. Rompí los recortes sobre todo cuando empezaron a publicar sobre ciertos escándalos en torno a la pedofilia, el descubrimiento de prostíbulos gay frecuentado por clérigos y el tema del Vatileaks. Pobre mayordomo Paolo Gabriele. Los Borgia no eran nada. Quemé todo. Una infamia tras otra.

Uno de los textos que me llamó la atención es sobre Tertuliano en el siglo II. Parece ser, entre otras cosas, que el misterio de la Santísima Trinidad no figura en la Biblia y que recién fue aprobado por Gregorio de Niza en el Sínodo de Alejandría, en 1362. En fin, de eso se poco y nada. ¿A quién le importa? Además, para algunos teólogos, Jesús no sería hijo de José sino el hijo de Dios. Un problema pues María es “madre de Dios”. De esto no entiendo. No lo tiro, lo guardo y lo dejo como estaba. La Trinidad es un misterio, decía mi tío Pedro.

Luego viene la sabiduría cabalística, los acertijos cada vez más complicados, el pensamiento de Hamann, llamado el “mago del Norte” por sus alucinaciones, acercamiento al pietismo, a los rosacruces y a la mística. Eso es del siglo XVIII, después del tema de Giordano Bruno y otros herejes. El esoterismo cumplió su función junto al magnetismo animal y la magia. Seguí casi de inmediato con el profeta Natán, el reinado davítico, la fe ingenua que movía a las masas incultas, el Concilio de Nicea (325), Teodosio I el Grande (379-385) el cardenal Nicolás de Cusa (1400-1460) y su descubrimiento de documentos falsos, el Egipto faraónico, las observaciones de Arnold Hauser, el asesinato del arzobispo Thomas Becket en la catedral de Canterbury (1170) por Enrique II por sostener que el poder espiritual era superior al terrenal. Y me detuve en Ignacio de Loyola. Y recordé a mi padre cuando de niño me decía que jamás iba a saber “cuántas monjas hay en el mundo, cuántos bolsillos tiene un cura y qué piensa un jesuita”. Mi hermano mayor comentaba que estos cardenales, obispos y santones – en un halo de pudibundez - inventaron el horror de la isla de Tiflos. Bueno, nuestro amado Santo Padre o Padre Santo lo dijo en forma elíptica: vietato lamentarsi.

Algo de todo esto conversé con un amigo, vecino de mi casa – creyente, hombre de comunión diaria – que me alcanzó un libro con imágenes y textos en torno a las torturas más crueles y sanguinarias de la Santa Inquisición. En principio, desde pequeño, siempre me pareció correcto perseguir a los apóstatas, hugonotes, albigenses, brujas, blasfemos y ateos. Es asombroso los métodos de tortura creados por cardenales, obispos y monseñores. Contra mujeres y ateos, principalmente. Así es que descubrí “La pera oral, anal y vaginal, La sierra, La cuna de Judas, El desgarrador de senos, La silla de interrogatorio, El aplasta pulgares, Las uñas de gato, La horquilla, La doncella de hierro…” y tantos instrumentos espirituales para mostrar la benevolencia del Señor. Era en nombre de la salvación, del amor, de la paz universal. Sobre todo que años después en los conventos se abortaba, se asesinaba; también la masturbación tuvo lo suyo. Ya no quise entrar en el mundo de las bulas contra los contumaces ni en el tema de las bendiciones de armas, monarcas o doncellas. Clamo contra el impío en defensa de frailes y frailucos. Debemos apresarlos – a los impíos – en cámaras de plomo. Beata ubera, quae lactaverunt aeterni Patris Filium.

Cansado deje de lado la investigación. Un mes sacando libros, leyendo, estornudando, tomando apuntes. Fue entonces que busqué una historia de santos. Parece ser que “Helena se llevaba muy bien con su hijo Constantino, cuyo padre era Constancio Cloro. Lo ayudó en todo lo que pudo para llegar al poder y se apoyó mucho en los cristianos al igual que él y porque “los caminos del señor que son inescrutables” se juntaron una mala bestia, como el que llegaría a ser san Constantino I el Grande, la puta Helena y los cristianos. Para que luego digan que los curas y las putas se llevan mal, siendo además estos buenos clientes de las hetairas. Repito. Constantino era un buen hijo de su madre. Su mama le enseñó a matar y éste aprendió estupendamente. San Constantino. Los curas ortodoxos y los católicos orientales le otorgaron este título que corresponde a algo así como a ser un modelo de cristiano, además de ser un pase para el cielo allí con el Dios de los cristianos ortodoxos, como también con el Dios de los católicos orientales. Y ahora qué, con qué Dios está, si lo seguidores de ambos afirman que su Dios es el verdadero, que es el que existe y que los de la competencia no existen. Bueno no va ser un ateo el que revele la santa verdad”.

Cerré el libro y me quedé mudo. Busqué la voz del poeta. Percy B. Shelley escribió: “Ese monstruo Constantino [...] Ese verdugo hipócrita y frío, que degolló a su hijo, estranguló a su mujer, asesinó a su padre y a su hermano políticos, y mantuvo en su corte una caterva de sacerdotes sanguinarios y cerriles, de los que uno solo se habría bastado para poner a media humanidad en contra de la otra media y obligarlas a matarse mutuamente.”

Quedé desconcertado. A punto de ir a caminar y fumar una pipa encuentro un libro pequeño donde se narra la historia de Emanuela Orlandi, esa adolescente que desapareció en Roma el 22 de junio de 1983. Su padre trabajaba en la Ciudad del Vaticano y vivían en la misma. Sabrina Minardi, ex amante del capo mafia Enrico De Pedis, Renatino, quien fue enterrado en la iglesia San Apollinare, en Roma denuncia la prostitución del clero, entre otras cosas. Cabe recordar que el capo mafia murió acribillado a balazos por la banda de Magliana en 1990 y que la iglesia San Apollinare es tutelada por el Opus Dei. Y que la familia de De Pedis, Renatino, pagó en ese momento más de 20.000 euros (unos 300.000 de la actualidad) para que sea enterrado como santo. Detrás, una vez más, la mano del cardenal Paul Marcinkus. Cuarenta días antes de secuestrar a Emanuela Orlandi desaparece en condiciones similares otra muchacha: Mirella Gregori.

El secreto se lo llevó a su tumba el padre Gabriele Armoth, exorcista de la Santa Sede, quien había adelantado “que fueron esclavas sexuales en el Vaticano”. Nunca se supo nada. Nunca se sabe nada. Leonardo Sandri, Norberto Rivera, George Pell, Marc Ouellet, Seán O´Malley, Peter Turkson, Luis Barrios, Reinaldo Narvais, Atilio Jesús Garay, Edgardo Gabriel Storni, Oscar Rodríguez Madariaga, Instituto Antonio Provolo, George Ratzinger (hermano de Benedicto XVI), Gerhard Ludwig Müller…

Alabado sea el Santísimo / Sacramento del altar / y la Virgen concebida / sin pecado original. 

Carlos Penelas
Buenos Aires, 2017

sábado, 29 de julio de 2017

"René Favaloro como yo lo conocí"

Video de la conferencia que diera Carlos Penelas sobre René Favaloro en el Club del Progreso, el miércoles 26 de julio.

En la Feria del Libro de Tandil

Carlos Penelas presentará su último libro, El huésped y el olvido, en la 14° Feria del Libro de Tandil. Será el viernes 4 de agosto a las 21 horas en el Centro Cultural Universitario.


La Feria del Libro de Tandil es una de las más importantes del país, por la cantidad de expositores, de autores y por la presencia masiva de público que asiste durante los cinco días consecutivos de realización.

Este año, se llevará a cabo desde el miércoles 2 al domingo 6 de agosto en las instalaciones del Centro Cultural Universitario, ubicado en Hipólito Yrigoyen 662 de la ciudad de Tandil.

En esta edición se rendirá homenaje a los autores locales, bajo el lema "Homenaje al libro tandilense a través de la historia".

La Feria está organizada por la Municipalidad de Tandil, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, la Cámara Empresaria de Tandil y la Asociación Ferias de Libros en Tandil.

Recordemos que Carlos Penelas ya participó de la edición 2014 de la Feria tandilense.

jueves, 27 de julio de 2017

Conferencia en el Club del Progreso

Carlos Penelas brindó la conferencia "René Favaloro como yo lo conocí" en el Salón Alem del Club del Progreso. La introducción estuvo a cargo del profesor Antonio Las Heras.


En el ciclo "Entrevistas & reflexiones" del Club del Progreso, el poeta Carlos Penelas dió la conferencia "René Favaloro como yo lo conocí".


El expositor es autor del libro Diario interior de René Favaloro (Editorial Sudamericana, 2003) y fue durante más de veinte años estrecho colaborador del Dr. René G. Favaloro. Ocupó, simultáneamente, los cargos de Jefe de Relaciones Públicas, Subdirector del Centro Editor y Miembro del Comité de Ética de la Fundación Favaloro.


Penelas, además, donó ejemplares de sus libros El huésped y el olvido, El trasno de Espenuca y Poesía reunida para la biblioteca del Club.

lunes, 24 de julio de 2017

Presentación del libro “El huésped y el olvido” de Carlos Penelas

Difundimos la gacetilla oficial de la 14° Feria del Libro de Tandil. La presentación del libro se realizará el viernes 4 de agosto a las 21 horas en el Centro Cultural Universitario, Hipólito Yrigoyen 662.

Carlos Penelas nació en 1946 en Buenos Aires. Cursó el profesorado en Letras de la Escuela Normal Mariano Acosta, e Historia del Arte y Literatura en Filosofía y Letras de la UBA.

Obtuvo numerosos premios por su obra poética y ensayística y, en los ’80, la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores. Fue director de los talleres literarios de dicha institución y conferencista en la Universidad de La Coruña, Cátedra de Literatura Latinoamericana.

En el 2000 publicó “Desobediencia de la aurora”, libro de poesías, y “De Espenuca a Barracas al Sur”, selección de artículos publicados en Galicia por el Mundo, La Prensa de Buenos Aires y La Vanguardia.

Fue reconocido por la Fundación Internacional Jorge Luis Borges como uno de los diez poetas contemporáneos más influyentes e incluido en Breve Diccionario Biográfico de Autores Argentinos, compilado por Pedro Orgambide.

Respecto al libro El huésped y el olvido, escribe el propio autor: “En un ensayo que publiqué hace unos años, “Fragilidad de lo visible”, utilicé como acápite un verso de Horacio que pertenece a la Oda 7 del libro IV: Somos polvo y sombra. El título del libro que hoy presentamos tiene ese verso como referencia. Lo inmedible provoca pavor, se torna misterio y búsqueda.”

En su prólogo al libro, Marita Rodríguez-Cazaux sostiene que, en El huésped y el olvido, Penelas se rebela contra el mundo empírico, (…) elabora un lenguaje esmerado con fuentes artísticas, celebra lo bello y lo contestatario.

“Sus imágenes han de destacarse como zonas de apertura a lo insondable, a lo onírico abordando el intelecto -que en Penelas es superior- para exponer imagen interior saturada de arte. Arte asumido como signo de grandeza y liberación, identidad de belleza, recreación con finalidad humanística, atributos concurrentes en la consagrada obra de Carlos Penelas y que lo posicionan como poeta imprescindible en el panorama literario de habla castellana.” (M. Rodríguez Cazaux).

sábado, 22 de julio de 2017

Galicia

Desexei terte espazosa, nostálxica.
Quíxen buscar no tremor
aquilo que foi meu.
Ás veces, polas noites,
ao andar extasiado /arroubado logro verte.
Logro cheirar o mar, os bosques,
ese musgo calado que conmove,
esa aldea de néboa na casa de pedra.
E a miña sombra flotante nunha igrexa.
Ás veces subeste ao meu soño 
Ás veces, a túa beleza trae congoxa.
Pero sei que eres miña, docísima,
no desvelo do aire/ar e do desterr.

Traducción del poema de Carlos Penelas por Ramón Suárez "O Muxo".

miércoles, 19 de julio de 2017

Conferencia sobre Favaloro en el Club del Progreso

El miércoles 26 de julio a las 19 horas Carlos Penelas dictará la conferencia "René Favaloro como yo lo conocí", en el Club del Progreso, Sarmiento 1334.



En el ciclo "Entrevistas & reflexiones" que, con la coordinación del Dr. Antonio Las Heras, realiza el Club del Progreso (el club social más antiguo de América del Sur, fundado el 1º de mayo de 1852) disertará el poeta Carlos Penelas sobre "René Favaloro como yo lo conocí".

El expositor es autor del libro Diario interior de René Favaloro (Editorial Sudamericana, 2003); fue durante más de 20 años estrecho colaborador del Dr. René G. Favaloro. Ocupó, simultáneamente, los cargos de Jefe de Relaciones Públicas, Subdirector del Centro Editor y Miembro del Comité de Ética de la Fundación Favaloro.

La conferencia - de entrada libre y gratuita - tendrá lugar el miércoles 26 de julio, a las 19 horas en la sede del Club del Progreso, calle Sarmiento 1334, CABA.

lunes, 17 de julio de 2017

Fotografías con poetas

Carlos Penelas con los poetas José Antonio Cedrón y Rubén Derlis en la casa de la poeta chilena Patricia Pérez.



Otra foto en el café Margot con Juan Manuel Sánchez y José Antonio Cedrón.


lunes, 10 de julio de 2017

Galicia

He deseado tenerte espaciosa, nostálgica.
He querido buscar en el temblor
aquello que fue mío.
A veces, por las noches,
al caminar extasiado logro verte.
Logro oler la mar, los bosques,
ese musgo callado que conmueve,
esa aldea de niebla en la casa de piedra.
Y mi sombra flotante en una iglesia.
A veces te me subes a mi sueño.
A veces, tu belleza acongoja.
Pero sé que eres mía, dulcísima,
en el desvelo del aire y del destierro.

Carlos Penelas, 9 de julio de 2017


Galicia
Desexei terte espaciosa, nostálxica.
Quixen buscar no tremor
aquilo que fora meu.
Ás veces, pola noite,
ao camiñar abraiado podo ollarte.
Atopo o recendo da mar, os bosques,
isa aldeia de néboa na casa de pedra,
e a miña sombra aboiante nunha igrexa.
Ás veces ti sobes no meu soño.
Ás veces, a túa beleza faime mágoa.
Mais sei que ti es miña, docísima,
no desvelo do ar e do desterro.

Traducción al gallego: Edmundo Moure

sábado, 1 de julio de 2017

Presentación en la Casa de la Cultura

El Centro de Estudios Poéticos "Aletehia", que dirige la profesora Graciela Maturo, presentó la antología Ceremonias de la luz, de la que participa Carlos Penelas.


El libro recoge poemas de cuarenta poetas contemporáneos, algunos de los cuales estuvieron presentes y leyeron en la presentación, llevada a cabo el martes 27 en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.


La compilación estuvo a cargo de la profesora Maturo, Amalia Mercedes Abaria y Susana Lamaison. Lleva una introducción del catedrático español Jesús Moreno Sanz.

jueves, 29 de junio de 2017

Celebramos los 80 años de Alfredo Plank

El sábado 24 de junio nos reunimos un grupo de amigos para celebrar el cumpleaños del pintor Alfredo Plank. Un almuerzo donde el recuerdo, las anécdotas, el buen humor y la armonía formaron parte del afecto. Son veladas que dificilmente  se repitan; quedarán en nuestra memoria, en la identificación donde abreva la belleza y la utopía. La literatura, la pintura, los viajes y los proyectos permitieron acceder a la intimidad. La vida permanece intacta.


Estuvieron presentes, además de Carlos Penelas, Stella Maris, compañera de Plank, María Kodama, Eugenio Sangiorgi, Adriana Manauta, Christian Arslanian, su mujer Sofía Lutz y el pequeño Baltazar.

lunes, 26 de junio de 2017

Presentación de Ceremonias de la luz

El martes 27 de junio a partir de las 18 horas, en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Avda. de Mayo 575, 1er piso, se presentará el libro Ceremonias de la luz.


El acto dará lugar a una breve disertación de la Dra. en Lingüística y destacada personalidad de nuestro medio cultutal, Ivonne Bordelois, seguida por un interludio musical a cargo del clarinetista Tomás Tellechea, acompañado por el guitarrista Santiago Poey.

Para concluir, algunos de los autores de la antología, entre ellos Carlos Penelas, leerán un poema.

La compilación de cuarenta poetas - algunos viven en distintos puntos del país, otros residen en el exterior - estuvo a cargo de Graciela Maturo, Amalia Mercedes Abaria y Susana Lamaison. Lleva una introducción del catedrático español Jesús Moreno Sanz.

domingo, 11 de junio de 2017

Presencia del General de Brigada Jorge Edgar Leal

Lo conocí en 1966, cuando era soldado. En el sorteo me tocó hacer el servicio militar en el Departamento Antártico del Ejército Argentino. Los galpones se encontraban en el puerto, lo que hoy es Puerto Madero, entrando por el puente de Viamonte. Esa era la dársena de operaciones. Debíamos llevar todo lo almacenado para dos años al Rompehielos ARA Almirante Irizar. Reserva, en prevención a la imposibilidad de acceso a la base por los grandes hielos.


Nuestra tarea consistía en cuidar, proteger y completar los cajones con alimentos no perecederos (leche condensada, chocolate, yerba, azúcar, latas…) y embalar ropa blanca, uniformes de fajina, anorak y colchones. Y películas con Niní Marshall, Lolita Torres, Mirtha Legrand, Tita Merello. Y discos de tango: Alberto Castillo, Hugo del Carril, Carlos Gardel. Luego se cargaban en un camión, el que descargábamos en los galpones de la Armada, cercano al Aeropuerto Jorge Newbery. Eran los marinos los encargados de transportar cajones y mercadería al Almirante Irizar.

Allí lo conocí. Y allí conocí hombres diferentes, suboficiales con un carácter único. Gente honesta, trabajadora, generosa. En ellos vi el verdadero sentido de patria. Sin arrogancia, sin imbecilidad, sin proclamas. Y una profunda admiración hacia el visionario, al comandante, al todavía Teniente Coronel Jorge Leal. Varios de ellos lo habían seguido en una misión única, descabellada. Lucharon contra la burocracia, la mezquindad, la miopía.

Jorge Leal fue el fundador de la Base Antártica Esperanza, en 1952. Fue jefe de las Bases Antárticas Belgrano y San Martín. Fue jefe de la Primera Expedición Terrestre Argentina al Polo Sur en 1965. Un hombre serio, seco, sin grandilocuencias. Un hombre que pensaba en sus hombres y amaba el continente blanco. Cuando muchos años después leí el libro en torno al Endurance y a Ernest Shackleton, pensaba en éste hombre que tanto hizo por nuestro país. Desconocido para muchos, ignorado por otros, olvidado por ideas miserables.

En noviembre de 1963 comenzó el preparativo para lo que se denominó Operación 90. El nombre tenía relación a los 90° de latitud sur que alcanza el polo Sur. En aquel momento dijo que el objetivo principal era "afirmar la capacidad argentina de alcanzar todos los rincones de lo que considera su territorio soberano, buscando afirmar así los derechos de la soberanía territorial esgrimidos por el país en la Antártida Argentina. Durante la marcha se hicieron observaciones científicas y técnicas, tales como geológicas, gavimétricas y metereológicas".

El Teniente Coronel Jorge Leal partió de la Base General Belgrano el 26 de octubre de 1965. Eran nueve hombres. El capitán Gustavo Adolfo Giró, el suboficial principal Ricardo Bautista Ceppi, los sargentos ayudante Julio César Ortíz y Alfredo Florencio Pérez, los sargentos primero Jorge Raúl Rodríguez, Roberto Humberto Carrión, Adolfo Oscar Moreno y Domingo Zacarías. Y el cabo Oscar Ramón Alfonso. A todos ellos los conocí en 1966 cuando ingresé como soldado a esos talleres. Ejemplos de vida, de entrega, de humildad.

Debemos recordar aquellos años. Durante la travesía se emplearon dos trineos tirados por perros. (Cómo amaban esos hombres a sus perros, con cuanta devoción hablaban de ellos o mostraban alguna fotografía). Llevaron seis tractores snow-cat con trineos de arrastre. El teniente coronel Jorge E. Leal y sus hombres alcanzaron la meta el 10 de diciembre de 1965. Retornaron luego a la Base Belgrano el 31 de diciembre. Habían recorrido 3000 kilómetros.


Lo seguí tratando con el tiempo. Cada tanto lo llamaba, hablaba con Teresita, su esposa, y luego con él. Lo visité internado, conversamos de la decadencia del país, de su vida ejemplar. Se negaba a mencionar su heroísmo. En 2003 lo volví a ver en la presentación de mi libro Diario interior de René Favaloro, lo acompañé en un homenaje que le hicieron en el Regimiento de Infantería Patricios. Quise hacer un libro sobre su vida, su trayectoria. Una trabajo que me hubiera llenado de orgullo.

Había nacido en Rosario de La Frontera, en la provincia de Salta, en 1921. Murió el 10 de junio de 2017. La marcha la hicieron durante 45 días, con temperaturas menores a los 40 grados, sin dormir el último tramo durante veintiocho horas. La bandera Argentina se plantó por primera vez en el Polo Sur el 10 de diciembre de 1965. Fue el primer país que llegó al Polo Sur a causa de éste héroe. Tuvo el reconocimiento inmediato del presidente Arturo Illía.

General de Brigada Jorge Edgar Leal, junto a sus hombres: son los únicos militares que admiré desde aquel 1966 en que lo conocí, tomando mate, con sencillez, en el galpón donde acomodábamos tablones y latas y películas para otros hombres silenciosos.

Carlos Penelas
Buenos Aires, junio de 2017

lunes, 5 de junio de 2017

Carlos Penelas en la Selección Poética del Centro de Estudios Poéticos Aletheia

La Editorial La Luna Que, Poesía Contemporánea Argentina, acaba de publicar Ceremonias de la luz, selección de poemas del Centro de Estudios Poéticos Aletheia.


La compilación de cuarenta poetas - algunos viven en distintos puntos del país, otros residen en el exterior - estuvo a cargo de Graciela Maturo, Amalia Mercedes Abaria y Susana Lamaison. Lleva una introducción del catedrático español Jesús Moreno Sanz. En tapa una reproducción de Inicio, obra de Miguel Ocampo.


El libro se presentará el martes 27 de junio a las 18 horas en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura (Edificio La Prensa), Avenida de Mayo 575.

Taller literario