miércoles, 5 de diciembre de 2012

La belleza ampliando los contenidos en el poema breve


El poeta Carlos Pensa realizó un estudio sobre la belleza en la que incluyó a Carlos Penelas junto a otros autores como Vicente Aleixandre, Gustavo Adolfo Bécquer, Ernesto Cardenal, Leopoldo Lugones, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Idea Vilariño, Rafael Alberti, Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez, entre otros. A continuación, la introducción al estudio y el fragmento referido a Penelas.


Como concepto, sentimiento o imágenes ofrecidas en frases comunicantes, la palabra belleza hace del lector un protagonista de vuelos elevados o pedestres de acuerdo con la envergadura de sus alas. Podrá decirse belleza, bello, hermoso y hasta bonito para despertar, en aquel que lee, figuras, lugares, sensaciones o recuerdos placenteros y nítidos.

Creo que al mencionar a la belleza estamos pensando en el concepto; en cambio al nombrar lo bello, por ejemplo en el poema, el objeto mencionado como tal, sin más, adquiere otra dimensión y características hasta grandiosas en la mente del gozador de los versos sin olvidar la carga subjetiva en la apreciación individual que hace el lector. Supongo que bello y hermoso encierran similares adjetivaciones al ser aplicados a materias o seres determinados. En cambio el decir bonito estamos pensando buenamente o con largueza a propósito de la hermosura de esa imagen que enfrentamos. Como ejemplo de esta última afirmación me apoyaré en la figura del pez bonito que se ganó ese nombre, generosamente, por su cuerpo alargado, robusto, bien proporcionado y con su esbeltez colorida.

En los poemas que siguen pretendo enfatizar la magnitud que logran los versos al invocar a la belleza o a la hermosura. Seleccioné algunos poemas breves en los cuales la aparición de aquel adjetivo amplia rápidamente lo descripto o relatado en cada trabajo ya que con sólo mencionar la belleza se están destacando cualidades o sugiriendo imaginarlas aun sin aparecer acompañadas con demasiadas explicaciones.

Hace más de dos décadas leí, en el diario “La Nación” de Buenos Aires, esta frase de Joseph Brodsky: “……la poesía es un riguroso ordenancista de la prosa. Enseña a ésta no sólo el valor de cada palabra, las alternativas a la composición lineal y el don de omitir lo evidente”

Aclaro que los entrecomillados en los trabajos que siguen, salvó mención específica, pertenecen a textos de las publicaciones que son fuente de consulta o del poema copiado.

Sin pretender agotar la cuestión encarada y menos aún los ejemplos posibles de autores seleccionables mostraré poemas y poetas agrupados por algún tema dominante, vinculado con esta nota.

Carlos Penelas

Descubrimiento de la rosa

Hubo palabras. Bellas, diminutas.
Volaban sobre el vacío, sobre la muchedumbre.
Iban por el aire con la claridad
de la mirada indómita, del miedo,
iban libres por las habitaciones. Sin vestidos.
Hubo palabras cálidas atravesando
lágrimas, la tristeza del tedio,
la acumulada realidad del cansancio.
Volaban como pájaros, leves.
De silencio en silencio. Como sombras.

Al momento de hacer esta nota, primavera de 2012, el poema anterior, no había sido publicado en forma de libro. Me llegó en el formato de un señalador para colocar, el lector, entre las páginas que va leyendo y fue impreso por Editorial DUNKEN de Buenos Aires para publicaciones de este autor argentino.

Doble agasajo portan estos versos pues el título del poema contiene un simbolismo preciso: la rosa como significante de belleza natural. En simultáneo luce el homenaje a las palabras que son el instrumento necesario y apreciado por los oficiantes de la versificación. Dice Penelas, admirativamente, que ellas son bellas, leves y cálidas. El último verso resalta al silencio que expectante y profundo prepara al lector o al oyente para el goce de la frase cargada de ideas e imágenes hermosas.

Para ver el estudio completo: http://www.carlospensa.com.ar/notas_bellezapoemabreve.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Taller literario