sábado, 18 de enero de 2014

Padre Orfeo



Morire è nulla; perderte è difficile.
Umberto Saba

Me detuve frente a pinos y araucarias.
Parecía que la noche comenzaba a celebrarse.
Sentía una palpitación de médanos,
el olor del salitre, el sol del mediodía
junto al muelle abandonado de fábulas
y gaviotas asombradas, inquietas.
Entonces fue cuando no supe de verdad
si estaba soñando
o era mi padre que llegaba
hasta mi desde el silencio.
Solamente su imagen
hacia flotar el viento sobre el mar.

Carlos Penelas
Mar de Ostende, enero de 2014

1 comentario:

  1. Hermoso poema, como todos los de Carlos Penelas.
    Lo leo y me parece ver al poeta contemplando el paisaje marino con la vista fija en la frontera del mar y el cielo.
    Marta S. Siciliano

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